El último Secreto metafísico – sí es que podemos llamarlo así, es que el universo carece de fronteras. Las fronteras son meras ilusiones, productos no tanto de la realidad como del modo en que la cartografiamos. Está muy bien cartografiar la realidad, pero resulta fatal confundir el mapa con el territorio” Estas palabras de Ken Wilber nos sirven para introducirnos en nuestro tema o lo que él mismo denomina La Gran Mente.

 

Desde hace unos años la editorial Grano de Mostaza viene desarrollando una labor de divulgación en torno a un tema crucial, la Conciencia. Títulos como “Mis días con Dios” , “La búsqueda del Ser” “Antes soy Yo” o “El Sabio. Conversaciones con Sri Ramana Maharshi” son sólo una muestra de ello. Pero si realmente hay un trabajo que ha levantado muchas conciencias es “Un curso de Milagros” un texto que comprende, el Libro de Ejercicios y el Manual para el Maestro. Pero ahora nos centraremos en nuestra relación con uno mismo o como muchos autores han desarrollando nuestra relación con Dios o como ya hemos mencionado con la Conciencia.

¿Hablamos regularmente con nosotros mismos o vivimos de cara al exterior?, ¿introducimos lenguajes o conceptos nuevos para mirar al exterior siendo esa la primera cosa que nos aleja de nosotros mismos? Hacemos nuestras las palabras de Neale Donald Walsch en su ya clásico “Conversaciones con Dios” cuando dice: “No se trata de un libro escrito por mí, sino que me ha ocurrido a mí”

GARY R. RENARD

Gary R. Renard objeto de nuestro trabajo nació en la costa histórica del norte de Massachusetts, donde según sus palabras llegó a ser un guitarrista de éxito, pero como otros, fue en la Convergencia armónica de 1987 donde sintió una llamada interior y comenzó a encarar su vida en otra dirección. Fruto de ello seria “La desaparición del Universo. Un relato sobre ilusiones, las vidas pasadas, la religión, el sexo, la política y los milagros del perdón” el mismo que daría pie a otros trabajos como “Tu realidad Inmortal” Renard desarrolla en sus cuatrocientas páginas aquello que todos y todas en un momento determinado hemos sentido volviendo a Walsch “algo que le ha ocurrido a él” ahora utilizando en sus diálogos, la sensatez y la ironía para llegar a una Realidad.

 

DIOS

Nos habla del termino Dios que ha sido utilizado en numerosas ocasiones por diversos escritores desde el Sabio Krishnamurti a autores contemporáneos como Frederic Lenoir o Miguel Pedrero en su reciente “Existe Dios” en donde escribe «Todos hemos reflexionado en alguna ocasión sobre los grandes interrogantes de la existencia: ¿De donde vengo?

¿Quien soy en realida? ¿Que me espera después de la muerte? La respuesta simple es que somos fruto de una improbable casualidad biológica. Esta explicación despeja de un plumazo la existencia de Dios y reduce a los seres humanos a un montón de carne y huesos»

O es ahora cuando nuestro autor en Grano de Mostaza a través de dos Maestros ascendidos nos hace entrar en nuestro interior como si fuera una conversación o diálogo consigo mismo. Utiliza la palabra Dios como una metáfora e intenta de alguna manera romper esa dualidad a la que tan acostumbrados estamos en Occidente. Todos tenemos un referente en el Arte, en la Música o en la Filosofía. En este caso Renard habla de Jesús, un personaje histórico con múltiples seguidores del cual se ha escrito y seguirá escribiendo… Pero ¿ha sido bien comprendido su mensaje? Quizás esta pregunta no sea el lugar adecuado para hablar de ello, aun así utilizando la metáfora Gary nos señala en el texto a una J en donde el propio Jesús le quita su importancia y hace este Gran Referente algo si cabe mucho más cercano más accesible sin sacarle relevancia al mismo como uno más a través de estos Maestros que juegan con su interlocutor a desaparecer y a aparecer cuando ellos lo estiman pertinente.

REALIDAD

Vivimos rodeados de muchos estímulos y si estuviéramos parados unos minutos en una esquina seriamos verdaderos oyentes o lectores de ellos. Y eso es lo que realiza nuestro autor en donde mezcla pasajes de los distintos textos, así como se lleva las manos a cabeza por lo que estos (Maestros) le están intentando comunicar y en ocasiones no lo entiende pero ellos cuando les apetece le vuelven a repetir una y otra vez. Eso es la vida que nos pasa a todas horas con familiares o con amigos y los vemos como personas o personajes totalmente distintos, pero La Vida, La Conciencia nos hace ver que realmente no es así. Parece como si asistiéramos a un cumpleaños a una fiesta o incluso a un momento fúnebre y nuestra mente como dice La Bhagavad – Gita amiga y enemiga nos lleva a otro lado a otros encuentros y no al acto o actos al que realmente hemos ido.

No se trata de imponer, de mandar a los lectores sino de hacerles comprender en esas conversaciones que la ironía con la sensatez no es mala compañera. Utiliza en sus páginas y hace referencias al Curso de Milagros aludido y nos descubre que se puede hablar y dialogar llegando a una realidad a donde queremos ir todos nosotros. Pero basándonos en la experiencia que en ocasiones por obvia y el ritmo de vida que llevamos perdemos u olvidamos. Y algo sumamente interesante es ese perdón que todos parece que tenemos que pedir a nosotros mismos los males y en ocasiones buenas actitudes que esta Humanidad ha desempeñado pero damos por algo bien realizado cuando en realidad con nuestra mente estamos creando, aunque como hemos escrito nos neguemos a ver y miremos a otro lugar espléndido y bonito y dejemos esa mala película que por sus escenas no queremos ni recomendar. Nos llenamos nuestras cabezas de conocimiento e intentamos ver lo intelectual, la teoría aplicada a unos conceptos cuando realmente es como si nos fuéramos una y otra vez en busca de algo y estas páginas son una muestra de ello. Nos alejamos del Ser de lo interior, de esos hemisferios o esa vida nos alejan del ser, del interior de esos dos hemisferios o de esa vida que han clasificado en interior – la importante- y la exterior.

¿PERO?

Y como expresa en el curso: “Nadie puede escapar de las ilusiones a menos que las examine, por qué no examinarlas es la manera de protegerlas. No hay necesidad de sentirse amedrantado por ellas, pues no son peligrosas. Estamos listos para examinar más detenidamente el sistema de pensamiento del ego por qué juntos disponemos de la lámpara que lo disipará y puesto que te has dado cuenta de que no lo deseas debes de estar listo para ello. Mantengamos calmados al hacer esto, pues lo único que estamos haciendo es buscar honestamente la verdad” www.elgranodemostaza.com

 

Artículo elaborado por Maria Parente y Roberto Carlos Mirás

Maria Parente y Roberto Carlos Mirás