Susana Prieto

Susana Prieto

La comarca de Valdeorras cuenta con localidades en las que todavía se vive como antaño. Y por decisión propia, claro está. Sus vecinos, principalmente personas mayores, hacen del campo su verdadero hogar, casa que gira en torno a las labores de labranza y cría de animales. Tomaré como ejemplo Cernego (Vilamartín), donde el acento rural es indiscutible. En esta pequeña el aldea, el tiempo se detiene y transporta a otra época en la que aún siendo la vida más difícil, también era más natural. Cada día, los vecinos siguen fundiéndose con la naturaleza como en el pasado, pintando entrañables estampas como el transporte de maíz a hombros, dar de comer a los animales, el pastoreo de las ovejas, la suelta de gallinas por el pueblo…

La señora Carmen de Cernego con un cubo de calabaza para dar a sus ovejas

La señora Carmen de Cernego con un cubo
de calabaza para dar a sus ovejas

La dimensión del rural se respira en apenas unos minutos de estancia en esta localidad en la que el ritmo de vida se torna completamente diferente a la de cualquier lugar. Lo más curioso es que no es un pueblo aislado, sino que está a escasos kilómetros de la cabecera de la comarca, O Barco.

Un vecino transportando hierba a la espalda, una labor que hace a diario

Un vecino transportando hierba a la espalda, una labor que hace a diario

El medio rural, tan lejos y tan cerca… Benditos los lugareños que hacen posible su existencia…

Otro vecino, en este caso con planta de maíz transportado sobre sus hombros

Otro vecino, en este caso con planta de maíz transportado sobre sus hombros

Foto portada: Las gallinas, al fondo sueltas por el pintoresco pueblo de Cernego

 

Susana Prieto

http://valdeorrasdecerca.blogspot.com.es/