Mundo del vino tras el Covid-19: ¿tiempo del descorche?

  • Por el sumiller José Luis del Campo

Tras el análisis de la pasada semana El mundo del vino en la ‘Era Post – Covid-19 el sumiller profundiza en el ‘descorche

 

 

Una de las tendencias que se comentaba para el mundo del vino en 2020 era el tema del descorche. Pero tras el Covid-19, un nuevo paradigma se plantea en el mundo de la restauración y la convivencia con el mundo del vino. ¿Podría ser este el momento en que esta tendencia se hiciera finalmente realidad?

Descorche, para el que no sepa lo que es, es un servicio que puede ofrece cualquier restaurante a sus clientes en el que estos traen su propio vino y el personal del restaurante cobra por descorcharlo y servirlo en sus copas. Por una cantidad fija abren el vino que el cliente llega y le ofrecen la posibilidad de usar las copas del restaurante, además de que, si sobra vino, el cliente puede optar por llevárselo o dejárselo al restaurante para que haga con él lo que considere.

En muchas zonas del mundo ya existe el tema del descorche, al igual que el del servicio de vino en copas en una comida o cena, en vez de botellas. ¿podría ser beneficioso para la gastronomía y restauración en estos momentos?

Si continúa la tendencia de que los hogares en España están aumentando la compra de vino por el canal online ya que de otra forma les es inviable, una forma de atraer potenciales clientes para un restaurante, sería la posibilidad de ‘traiga su vino y marídelo con nuestros platos’, algo que sin duda, quien tiene vino en casa y lo quiere disfrutar con una buena comida, puede ser un aliciente para ir a este restaurante frente a otro que no lo permita.

El descorche además facilita que no se dispare la cuenta final a pagar, ya que el coste fijo del mismo es independiente del precio de la bodega. Si alguien quiere llevar su vino preferido de 10€ la botella o quiere llevar una que le han regalado de 100€, es libre de llevar la que quiera porque el precio del descorche es fijo.

Las bodegas, si saben trabajar al cliente final, pueden incluso ver en el descorche una forma de conseguir aumentar sus ventas.

Los restaurantes además no necesitarán grandes desembolsos en vino y no necesitarán un espacio dedicado a almacenar vinos tan grande como el actual, lo que redundará en mejoras en liquidez y mejoras en capacidades del local.

 

Considero que es una opción muy válida para explorar en estos tiempos tan convulsos que se vienen encima