• Por el sumiller José Luis del Campo

 

Hoy os traigo la cata de un Mencía joven elaborado por Bodegas d’Berna como es este d’Berna Mencía 2018. Aunque he catado también el blanco recientemente de la misma añada, he preferido hablaros del tinto.

Un monovarietal Mencía de los denominados jóvenes, vinos sin crianza que lo que quieren dejarnos en su cata en la frescura de la uva, la acidez típica de esta varietal y la tipicidad de los suelos del viñedo, en este caso, del gran terruño valdeorrés.

Y todo esto es algo que consigue a la perfección este vino.

Ya en su cata en la fase visual, vemos un vino muy varietal, con un color rojo rubí bastante intenso, con mucha limpieza en copa parada y muy brillante, que al mover la copa nos deja unos ribetes violáceos que os anticipan sin duda su juventud.

Al aproximar la copa ya nos vienen de forma clara toques a frutas rojas, algo a frutos del bosque y un fondo floral muy sugerente, que nos deja una fresca y nítida sensación en nariz. Tras mover la copa y volver a olerla, vuelve la fruta y un toque mineral muy de los vinos de Valdeorras.

Este d’Berna Mencía 2018, trae la frescura en su fase de boca desde el principio. Según entra, la fruta y la acidez aparecen, unido a que tiene un buen volumen en el paso por el paladar, así como controlada bien la acidez, le dan una buena persistencia. El final es medio-largo pero invitando a beber otra copa.

Un vino que pese a su juventud presenta rasgos de carácter.

Maridaje: Me gusta con algún segundo más que con entrante, por lo cual me decantaría por una carne a la plancha sin duda.