• Por el sumiller José Luis del Campo
    • Sigo analizando estos tiempos de confinamiento

 

El primero y más grave, fue el salir diversas entidades nacionales vinculadas al mundo del vino tras los 10 primeros días de confinamiento, indicando que el vino era el tercer producto más adquirido por los hogares durante la pandemia a través del canal online, que si poco menos decían que beber vino a diario curaba el Covid-19, … y barbaridades semejantes. Muchos ‘medios de comunicación’ (ahí están las hemerotecas para ver lo que publicaron los que van de grandes webs del vino de este país) se hacían eco de estas mentiras lo que ha desencadenado en que, muchas bodegas, hayan incurrido en errores posteriores muy graves en su presencia online.

No es culpa del todo de las bodegas. Mucha la tiene las “empresas de comunicación” que las asesoran en el mundo online. Hay algunas bodegas, que gestiona determinada ‘consultora de comunicación’, que remiten los vinos de las bodegas que asesora a 30 influencers entre instagramers, bloggers y similares, sin ni tan siquiera pararse a ver quién está detrás de esos perfiles y ‘cómo funcionan’ (muchos perfiles de gente que no tiene ni idea de vino, que ha comprado los seguidores, que monta grupos privados para inflar los likes y comentarios). Pero claro, esa consultora enseña a las bodegas su ‘gran trabajo’ al llegar a muchísimos influencers (pero con visibilidad real nula).

Partimos de la base, y lo están pagando, que muchas bodegas hasta el primer día de confinamiento, ni siquiera sabían lo que era el mundo online, les daba ‘repelús’ y lo veían como una herramienta rara, que no sabían muy bien si funcionaba o no,…. que funciona, bien gestionada y en unos márgenes de beneficio, pero a fecha nunca, pero NUNCA, y menos en dos días, va a sustituir a las ventas en el canal Horeca. Qué más da que suba un 2.000% la venta online (si se vendían 2 botellas)… calculen. Se pierde el 100% del Horeca y se compensa con “el chocolate del loro”. A día de hoy la venta on-line puede ser un buen complemento, rentable, que de un plus a la bodega… pero sólo con venta on-line, no se mantiene nadie. 

Ahora, muchas de esas bodegas han mandado sus vinos a muchos influencers, como os comentaba antes, con la intención de que se las vea, ‘ninguneando’ sus vinos y cansando al resto de gente que llevamos más de una década en el mundo del vino online. Pero allá cada uno, con su vino es libre de hacer lo que quiera, pero si esperan que les ayuden a vender lo que están dejando de vender por el confinamiento, reiteramos que están muy equivocados. Por desgracia ¡¡Lo que se están riendo los ‘influencers’ de las bodegas!! (hay gente muy profesional que sí es rentable pero no 50, ni 100, unos pocos que ya se conocían, y que no “mendigan” botellas)

Otras bodegas, que no estaban en el mundo online, están haciendo ‘directos en Instagram’ a todas horas, mañana, tarde y noche. ¿Igual se creen que las ve alguien que no sea ese influencer de turno y su grupito de acólitos inflando estadísticas? Me duele ver que a las bodegas “les toman el pelo”, aunque luego me paro a pensar y puede ser una buena “cura de humildad”. Primero “trataban con desprecio” a todo lo que sonaba online y ahora se abrazan a lo que sea online como tabla de salvación… 

Las únicas bodegas que conozco que están funcionando muy bien en ventas desde el confinamiento son aquellas que llevaban ya tiempo online, con relación con sus seguidores fluida y con unos perfiles en redes sociales fiables y conocidos. Las que quieren ahora entrar, venga a poner ofertas en todos los lados, descuentos, a lo loco, sin fidelizar, lo que sea para vender…. deben darse cuenta que generan el efecto contrario. Las cosas no funciona así, las estrategias, son a medio o largo plazo, bien planteadas y con profesionales, hay que desconfiar de quien “promete” y de las soluciones rápidas. Cuando te pillan en pañales… inventos, y los inventos, rara vez funcionan.

El “timo” de las nuevas tiendas online

Colaboré en su día en la creación del comparador de vinos vinos.wine, que actualizaba diariamente los precios de las tiendas online en España que vendían vinos españoles. Eran 240 tiendas. Hoy, con el confinamiento, la cifra de tiendas, tienduchas y tiendecillas que venden vino ha pasado a casi 400. A esto se le suma las bodegas que han abierto tienda online.

Primera reflexión: Internet es grande, muy grande, tan grande que el que va con urgencias se pierde.

Segunda reflexión: bodega, tienda o lo que sea que no estaba bien posicionado on-line o en redes antes de la pandemia no lo estará durante la misma. ¿Sabe la gente que hay que esperar un año más o menos para que Google de autoridad y reconocimiento a un nuevo dominio dándole contenido constantemente? Que salga una tienda online montada de la nada para vender vino, es la “muerte segura”. Pero, aun así, muchas bodegas caen en esas redes de “profesionales” que se aprovechan de la desesperación. Aunque todos hubiesen contratado “la fórmula mágica”, si la contratan 30, ya tienes competencia con 30 o no? Pura lógica… pues ahora quítenle la existencia de la fórmula mágica.  La única que funciona es tiempo, estrategia y profesionales. 

Tercera reflexión: en el reino de los ciegos, el tuerto es el rey. Se fían de consultoras de comunicación de tres al cuarto que las engañan, muchas en acuerdos privados con influencers para engañar en conjunto a las bodegas. Parece que controlan pero nada más lejos de la realidad. Verifiquen bien las estadísticas, ah, por cierto 100 Me Gustas, no son 100 botellas de vino que se venden… nadie vive de los me gustas, bueno sí, los influencers, dos y dos… 

Todo esto nos consta que les viene grande y es nuevo para muchas bodegas, pero un consejo, no os dejéis engañar por cantos de sirenas y sobretodo no desesperen, decántense por profesionales o no se lancen a otro gasto que no les va a llevar a nada, sí a enriquecer a “unos listos”. 

Recomendación: planificación e inversión para tener posicionamiento y redes sociales bien gestionadas. Con eso y una estrategia a medio-largo plazo se estará preparado para la siguiente pandemia, esperemos no sea nunca, el resto… milongas (que las redes sociales no las gestione “mi primo” que maneja mucho y eso lo hace él igual que cualquier profesional… ya se notan las ventas eh?). Cuando accedes a internet estás en la última línea comercial, la última, como si en tu ciudad estás en la peor calle, cómo pretendes que se vea tu tienda igual que el que está en la “milla de oro” tras años de trabajo. No queda otra que  trabajar, trabajar y trabajar, poquito a poco y con una estrategia clara. Ahhh para los que digan, es que yo contraté una empresa y mi tienda salía la primera en Google pero aún así… es que pagando lo suficiente uno sale de los primeros (y más desde tu navegador, que te “conoce” o poniendo tu nombre directamente), luego tiene que tener contenido atractivo, que el cliente quiera vuestro producto… y que cuando se vaya la “empresa de comunicación” a la que has pagado para enseñarte que vas primero (invirtiendo una parte de tu dinero) te dejan sólo, en la calle “aquí no hay quien venda nº 852” de Google y sin el poco dinero que podía invertir.  

 

Es la solución a la pandemia las tiendas on-line, marketplaces, redes sociales…: No

Me pueden ayudar a vender e incrementar mi imagen de marca: Sí

¿Cómo? Con profesionales y con tiempo… a ésta, el que no estuviese, ya llega tarde, pero… inviertan, que quizá no vivamos nunca otra pandemia, pero sí habrá dificultades y un canal como el on-line, no se puede despreciar (ni desprestigiar por parte de algunos “impresentables” que crean mala fama en el gremio)