• Las máscaras más ancestrales de carnaval se han convertido en el principal reclamo turístico de los pueblos de la provincia de Ourense
  • Son máscaras primitivas: “sagradas”, respetadas y “casi divinas”

Charrelos de A Veiga, recuperados hace ahora tres años

 

La apuesta por su conservación y revitalización tiene su máximo exponente en numerosas localidades siendo Viana, Vilariño de Conso, Manzaneda, Xinzo, Verín y Laza, entre otras muchas, que son algunas de las más conocidas y ya convertidas hace tiempo en todo un referente.

Máscaras de Buxán cogidas en pleno salto desfilando

 

Pero las máscaras son muy diversas, singulares, y aún cuando algunas son menos conocidas o populares, cada una tiene la misma relevancia, su propia historia y particularidad. Todas poseen rasgos comunes en cuanto al hecho de que son consideradas “sagradas” y casi “divinas”. Danzan, corren, saltan, bailan, llevan esquilas, cencerros, campanillas, palos, cintas de colores, muñecas, calzones, mantos…Cada una es diferente, tiene su propia idiosincrasia, fisonomía, motivos y proceso de elaboración artesanal. Pero todas ellas son el sello de identidad del carnaval de un lugar y todas ellas poseen el mismo poderío y fuerza siendo un símbolo de respeto. Todas ellas despiertan una profunda curiosidad, asombro, e incluso temor entre los visitantes.

Boteiros de Viana

 

Los carnavales pusieron en escena la representación de dichos símbolos ancestrales, inmortalizados, una vez más, en cientos de fotografías y vídeos a través de sus salidas. En Viana, Los Boteiros, siempre acompasados por el sonido atronador de los Foliones con sus bombos e instrumentos metálicos (aperos de labranza); en Vilariño de Conso, también los denominados Boteiros, a su vez, con sus Foliones, y las Mázaras de Manzaneda….

Boteiros de Vilariño de Conso

 

Tampoco dejaron indiferentes al público las máscaras de Buxán (O Bolo), con sus cintas de colores, sus saltos y sus muñecas colgadas en sus sombreros de pico, ni los Charrelos de A Veiga (del pueblo de Baños), recuperados hace ahora tres años en una apuesta por la conservación del carnaval más primitivo. También salieron a la calle los “Fargalleiros” de A Rúa Vella, otra figura que fue recuperada hace escasos años para devolver la esencia al carnaval de la localidad y que se caracteriza por llevar un colador como máscara (antiguamente una máscara metálica).

Los Fargalleiros de A Rúa Vella

 

La apuesta por conservar las raíces y los carnavales más primitivos es cada vez mayor. Historia, singularidad y el punto ancestral son la clave del éxito de unos carnavales que, cada año, arrastran a más visitantes. No en vano,  ya se está buscando para todos ellos por parte de las instituciones la Declaración de Patrimonio Inmaterial por parte de la Unesco.

Mázcaras de Manzaneda

 

Y es que el futuro, al menos desde el punto de vista turístico, también pasa por la conservación de un elemento tan profundo, arraigado y, en definitiva, la esencia de lo propio, el regreso a los orígenes.

Eso sí, nada de ello sería posible sin la implicación de su gente, de los vecinos de todas y cada una de las localidades donde el carnaval sigue siendo de lo más primitivo y ancestral.

 

Más en imágenes:

Máscaras de Buxán 

 

 


Los Fargalleiros de A Rúa Vella

 

 

Los Boteiros de Viana

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Los Charrelos de A Veiga (Baños)

 

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