• El otoño gallego fue muy cálido a causa de las elevadas temperaturas de septiembre
  • El noveno mes del año se consideró extremadamente cálido, con una diferencia de temperatura media para la serie histórica de +2.66 ºC, consiguiendo el valor más alto de la serie
  • Después de tres otoños secos o muy secos, las precipitaciones registradas fueron normales, tan sólo un 2% por debajo del valor climático esperado

 

El otoño gallego se consideró muy cálido debido a las elevadas temperaturas registradas en el mes de septiembre. Así se recoge en el Informe climatológico correspondiente a la estación, elaborado por Meteogalicia.

La temperatura media del otoño (meses de septiembre, octubre y noviembre) -obtenida a partir de las anomalías medias en once estaciones meteorológicas representativas, consiguió un valor de 15.4 ºC, por lo que se registró una anomalía positiva en la temperatura media de +0.96 ºC. Al mismo tiempo, la lluvia media para las dieciséis estaciones que componen la serie regional fue de 394 L/m2., por lo que la anomalía media de las precipitaciones para este otoño en Galicia fue un 2 % inferior al valor normal.

El noveno mes del año fue extraordinariamente cálido (mientras que las temperaturas de octubre y noviembre consiguieron valores normales), debido a la presencia de anticiclones que acercaron aire cálido en la superficie y aportaron estabilidad, registrando temperaturas para un mes de septiembre muy elevadas, tanto en los valores de las madrugadas como en los de las máximas de la tarde, siendo el efecto más notable en los valores diurnos. Observando los datos de la serie histórica, la anomalía de temperatura media para la serie regional en Galicia fue de +2.66 º*C, por lo que este septiembre puede considerarse un mes extremadamente cálido y consiguiendo el valor más alto de la serie.

En el caso del mes de octubre, las temperaturas, de media, no presentaron valores muy alejados de la normalidad, debido a la alternancia de episodios con elevadas temperaturas diurnas y otros que dejaron valores bajos en las madrugadas; mientras que en el mes de noviembre, fueron muy próximas a las normales, ya que los vientos del sudoeste que prevalecieron en muchas jornadas acercaron aire tibio, aunque la presencia de nubes y lluvias abundantes no dejó que se registrasen grandes oscilaciones.

Precipitaciones

Teniendo en cuenta las precipitaciones registradas, el otoño de 2018 puede considerarse normal, con un 2% de precipitaciones por debajo del valor climático esperado, después de tres otoños que fueron secos o muy secos.

Septiembre fue un mes con escasas lluvias y con una distribución muy irregular. La serie regional, compuesta por 16 estaciones meteorológicas representativas, mostró una anomalía de un 70 % por debajo del normal; por lo que este mes se considera como muy seco, teniendo en cuenta la totalidad de la Comunidad. La ciudad de Santiago de Compostela solamente registró 1mm, siendo el registro más bajo de la serie histórica. En el lado contrario, está el mes de noviembre, período en el que las precipitaciones fueron más abundantes de lo normal. El continuo paso de frentes activos asociados a borrascas que circulaban por el Atlántico norte, dejó cantidades de lluvia superiores al normal y también más jornadas de lluvia; de hecho, la lluvia registrada estuvo un 56 % por encima de lo normal, considerándose el mes muy húmedo. Los días de lluvia fueron también superiores al valor medio.

En cuanto a la la precipitación total acumulada en otoño de 2018, los valores más altos se registraron en el oeste de A Coruña, en las comarcas de Noia y Barbanza y Serra do Suído, donde se consiguieron valores por encima de los 700 L/m2; mientras que los más bajos se registraron principalmente en la comarca de Valdeorras, en la que en algunas zonas no se llegó a los 200 L/m2.

En la página web de Meteogalicia pueden acceder al resumen del informe climatológico del otoño 2018, elaborado por este departamento dependiente de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda.