• Dos ejemplares fueron adquiridos por el afamado Urrechu y desde hace tiempo sirve a “El Capricho”
  • “Hoy está de moda pero apenas nadie apuesta por este sector de forma tradicional”

Mario Nogueira y los dos bueyes vendidos

 

Los bueyes de Mario Nogueira, ganadero de A Rúa que cuenta con una explotación en Chao da Casa, en Quiroga (Lugo), siguen “triunfando”. Así, acaba de vender en el Mercado Nacional de Ganado de Amio (Santiago de Compostela) dos ejemplares, cada uno de ellos con un peso de 1.900 kilos, concretamente a  Marelo y Bonito, dos bueyes que se podrán degustar en los restaurantes Urrechu de Madrid, cuyo propietario es  el conocido y afamado Íñigo Pérez Urrechu  y en los que ha comido el mismísimo Cristiano Ronaldo. La inauguración de un nuevo local por parte de Urrechu ha sido el motivo de la compra de dos ejemplares de calidad y de alto valor económico.

 

Y es que los bueyes de Mario Nogueira son televisivos (participaron en la serie de TVE “Al final del Camino”), mansos y llegan hasta el mejor restaurante del mundo, El Capricho, ubicado en Jiménez de Jamuz, en La Bañeza (León), considerado así por la revista Time.

Mario Nogueira vendió el año pasado 200 bueyes y en lo que va de 2018, 25. Este ganadero los cría con todo el amor del mundo y la mejor alimentación natural, entre ella el maíz. Y ahora mismo es un referente en el sector en España, donde sus bueyes cada vez son más apreciados.

 

¿Qué supone la venta para usted la venta de estos dos bueyes?

Todo un orgullo. Los dos que vendí se los compré a un vecino portugués que los tenía más bien como un hobbie .

 

Es uno de los pocos ganaderos que se dedican a los bueyes y cada vez hay más demanda

Cada vez hay más demanda y menos bueyes.  Cada vez escasean más y menos gente se dedica a ello.

 

¿Qué es lo que tiene más valor de un buey?

La raza, los cuidados, muchas cosas… Ahora hay muchas ganaderías que se dedican a cuidar bueyes de forma industrial pero eso no tiene el mismo valor que si fuese tradicional, los míos son tradicionales

 

Sirve en exclusiva a El Capricho, el mejor restaurante del mundo, según la revista Time

Sí.  El Capricho es un referente en la carne de buey. La carne de buey ahora es un reclamo importante.

 

¿Por qué Urrechu eligió a sus bueyes?

Los dos ejemplares que compró Urrechu son para una  inauguración de un restaurante. Buscaban dos bueyes únicos y los que le vendí, lo eran. La raza es la raza miñota, que es la rubia gallega antigua. Y es que la raza rubia actual está industrializada y tiene demasiado músculo y poca grasa. El buey se paga por la cantidad de grasa que tiene, es como el cerdo ibérico.

 

Vende a gente de toda España, ¿cuántos ejemplares?

Si. Pues 200 bueyes el año pasado y 25 en lo que va del mes de enero.

 

Los bueyes toman protagonismo pero usted también como ganadero, ya que  ha sido a base de mucho trabajo, tesón y esfuerzo. ¿Este tipo de ventas es un reconocimiento a su trabajo?

Cuando me empecé a dedicar a los bueyes, en los años 90, nadie se quería dedicar a ello. Nadie le daba valor. Y  yo lo hice por tradición, porque me crié entre ellos, por vocación, pero no buscaba exclusivamente un valor económico. Podía haberme dedicado a las vacas, pero no, aposté por los bueyes. Y resulta que ahora se pone de moda y estoy ya posicionado como un referente en este sector. Me dedico exclusivamente a ello. Atiendo a gente de toda España, no sólo restaurantes famosos.  Estoy encantado.

 

Creyó en los bueyes y he aquí el resultado

Todo ello es fruto de creer en algo, apostar por ello y no cambiar el rumbo.  Ahora mismo estoy en Proaza (Asturias). De aquí voy a Cantabria a ver un buey y de ahí  a San Sebastián. Y después a la feria más grande del País Vasco. No es sentarme en casa a esperar. Me muevo. Viajo mucho y aposté por esto. Ha quien, por ejemplo, se dedica a razas en función de la moda. Yo no pues empecé con los bueyes y seguí este camino sin torcerme. Yo no soy ningún dios, estoy haciendo lo mismo que hacían mis abuelos y mi padre. Sigo una tradición. No inventé nada.

 

Además, sus bueyes estarán presentes en el escaparate mundial de la gastronomía, Madrid Fusión

Sí. Una empresa Burgos me encargaron una pareja de bueyes y otra de  vacas para dicha feria. Van a venir a Chao da Casa a hacer un vídeo para proyectarlo en dicho evento.

 

¿El sector de los bueyes está más vivo que nunca?

Estuvo 20 años muerto, y ahora el sector de los bueyes vuelve a resurgir con mucha más fuerza.  Además, lo de antes se valora cada vez. Y llegan a los restaurantes de élite. Las  ganaderías de Galicia y Norte de Portugal son muy valoradas.

 

¿Hay apoyo al sector?

En la comarca de Valdeorras, en Quiroga (Lugo) y, en general, se apoya poco.  Nadie se interesa por este sector. A mi casa vienen a comprar bueyes gente de media España. En la comarca todavía no hay ni una sola iniciativa, ni nadie que se preocupe de este sector, ni siquiera los ayuntamientos. Pero hay excepciones. Hay que poner como ejemplo al Concello de Allariz, que sí se involucra  y lo potenció entre la juventud con diversas iniciativas.