• La Xunta de Galicia inicia una campaña que llegará a 138 localidades con más de 4.000 habitantes

Presentación de la campaña

 

La Xunta de Galicia lanza una campaña de sensibilización con el fin de incrementar el reciclaje de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. Así, bajo el lema “Lo que se enchufa, se recicla”, la Consellería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, en colaboración con las entidades de responsabilidad ampliada de los productores, ponen en marcha una iniciativa con la que se pretende mejorar la gestión de este material de desecho a través de los puntos de venta.

De este modo, según explicó la titular del departamento autonómico, Beatriz Mato, se repartirán un total de 1.000 contenedores entre los diferentes establecimientos, tanto en tiendas de barrio como en grandes superficies, en los que los vecinos podrán depositar los aparatos inservibles. “Esta campaña -añadió Mato Otero- cuenta con un presupuesto próximo a los 700.000 euros y prevé el desarrollo de un total de 700 acciones informativas de carácter itinerante, que llegarán a 138 localidades gallegas con más de 4.000 habitantes”. Por ello, también alcanzará a las comarcas de la provincia de Ourense.

Beatriz Mato, conselleira de Medio Ambiente

 

En este sentido, indicó la conselleira de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, los objetivos que se persiguen con esta iniciativa son “combatir los efectos negativos del vertido incontrolado de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, especialmente los más pequeños; eliminar las prácticas ilegales asociadas a su gestión e informar a la ciudadanía sobre la importancia del correcto  tratamiento del desecho mediante una triple acción: reparar, reutilizar y reciclar”.

Por lo tanto, la iniciativa se incardina por partida doble en el Plan de gestión de residuos urbanos de Galicia 2010-2022, que establece las bases para impulsar el tratamiento de residuos domésticos hacia un escenario más sostenible; y la futura Estrategia gallega de Economía Circular mediante a cuál se pretende abandonar el caduco sistema lineal de fabricar-usar-tirar por un sistema que permita el máximo aprovechamiento de los productos.

Hace falta recordar que esta campaña enmarcara en un convenio de colaboración firmado entre la Consellería de Medio Ambiente y los sistemas colectivos de responsabilidad ampliada  en 2015, que continúa en vigor y en el que se recogen medidas para informar sobre los derechos y deber que se establecen tanto para consumidores como distribuidores. Por eso, la mayores del reparto de contedores, se pondrá en marcha una página web específica de la campaña y se difundirá información a través de las redes sociales.

La conselleira de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio indicó que en 2016 se recogieron en Galicia más de 14.000 toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, lo que significa que cada gallego generó un promedio de 5 kilos de estos desechos de muy diversa tipología: desde un simple móvil hasta elementos de mayor envergadura como frigoríficos o congeladores.

Beatriz Mato presentando la campaña de retirada de aparatos eléctricos

 

La cantidad de residuos retirados en 2016 supone un importante incremento con respeto al ejercicio anterior, cuando se recogieron 10.600 toneladas, esto es, un 75 por ciento menos. En concreto, los restos retirados por el sector de la distribución experimentó una subida entre los años 2015 y 2016, pues se pasó de las 3.800 toneladas a las 8.800. De ahí, dijo Beatriz Mato, “la importancia que tiene incidir en la recogida a través del sector de la distribución, por eso, me gustaría agradecer la colaboración de organizaciones como la Asociación Nacional de Empresas Distribuidoras de Electrodomésticos (ADEN), Asociación de Comerciantes de Electrodomésticos Mayoristas y Autónomos (ACEMA), Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED); imprescindibles para que esta campaña sea un éxito”.

De este modo, en términos de recogida, “Galicia -afirmó la titular del departamento autonómico- cumple con el objetivo mínimo que establece la normativa, ya que este índice se situaba en el 2016 en 5,46 kilos/habitante/año y conseguimos el 5,26, por lo que cumplimos con el objetivo en un 96 por ciento. Por el contrario, en relación a la retirada de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos de origen doméstico, se superaron con creces los retos marcados, pues aumentamos mil toneladas a cantidad mínima (de 12.500 a 13.600)”.