• Nos lo cuenta Ada que, junto con Álvaro, gerencia el establecimiento

La Moncloa de San Lázaro (Cacableos, León) es uno de los hoteles restaurantes con mayor encanto de El Bierzo gracias al buen hacer de Ada y Álvaro en la gerencia

El gran ambiente que se ‘respira’

 

Una de las actividades que ha impulsado Ada Prada desde que tomó las riendas del negocio, hace unos 16 años, ha sido la programación de música en directo. Una apuesta que según reconoce “tardó mucho en funcionar pero fuimos constantes” pero a día de hoy es indiscutible su éxito. La música en vivo se ha convertido en una señal más de identidad y en una experiencia placentera a sumar al servicio de hostelería. Hablamos con Ada.

Ada Prada durante una fiesta temática de los años 20

 

¿Cuándo se puede disfrutar de música en vivo en la Moncloa?

Prácticamente durante todo el año. De noviembre a marzo, llegando a Semana Santa, cada sábado noche hay conciertos y puntualmente algún domingo en sesión matinal. A partir de esa fecha ya nos centramos en la terraza y hacemos sesiones vermú con música en directo de escuelas de música y pinchadiscos.

 

¿Quién se encarga de la programación?

Yo. Empecé con ello sin tener experiencia en este campo pero con el tiempo ‘fui conociendo a muchos grupos y filtrando’. Pruebas, te dejas recomendar en algún caso y ‘te vas quedando con los que te gustan’.

 

¿Repiten muchos grupos de temporada en temporada?

Sí, claro. Los que funcionan, que nos gustan a la gerencia y a los clientes, repiten cada año.

 

¿De programar tantos años tendrás una agenda envidiable?

Sí, los grupos que manejo ya no entran en el cartel, muchos se quedan fuera de la programación algunos años.

Otra muestra del ambiente que se genera

 

¿Por qué estilos de música apostáis y cuales funcionan mejor?

Estamos abiertos a diferentes estilos: Rock & roll, soul, country, pop, boleros, fados… Estos son los que más encajan y funcionan aquí.

 

¿Qué tipo de público frecuenta las noches musicales?

Depende del tipo de música. Según que concierto y que estilo así es el perfil de público, más joven, más ochentero, más maduro…

 

Los conciertos dan un valor añadido a vuestros clientes de proximidad pero también atraen a gente de bastante lejos. Cuéntanos.

La programación de conciertos ayuda a fidelizar y es un atractivo añadido para venir a La Moncloa, pero también nos sorprendemos, ahora menos (risas), con que venga gente de tan lejos. Podemos decir que viene gente de León, Lugo, A Coruña, Ourense e incluso de Madrid o de Toledo… Y la gente que hace el Camino de Santiago y se aloja aquí ‘se lo pasa pipa’ también.

Concierto de Cromática Pistona

 

Habrá gente que ya venga con intención de quedarse a dormir los sábados…

Sí, tenemos paquetes muy baratos en los que entra la cena, el concierto, pasar la noche y el desayuno del día siguiente. Funcionan muy bien, incluso con clientes de las proximidades que, por pereza o para no coger el coche después de beber, prefieren quedarse a dormir.

 

¿Confirmas entonces que vale la pena el esfuerzo económico de tener una programación musical tan completa?

A ver… “esto tardó mucho en funcionar, pero fuimos constantes”. Ahora funciona muy bien pero “lo comido por lo servido”. Aunque no se gane o se gane poco compensa, se gana por otro lado, trato al cliente, imagen, etc.

 

¿Cuál es el secreto para traer a grandes grupos y soportarlo económicamente? ¿Tenéis patrocinios?

Excepto en casos muy puntuales, de patrocinio de algún concierto concreto, el esfuerzo económico corre de nuestra cuenta. Muchas bandas quieren venir y repetir por lo cómodos que se encuentran tocando aquí. Es para ellos una experiencia que disfrutan, por el trato que les damos, la comida, el alojamiento, el escenario, el público… Están encantados en venir, son actuaciones diferentes a las que pueden tener en otro tipo de bares o pubs. El disfrute es recíproco, ellos disfrutan con nosotros y nosotros con ellos (risas).

 

Para acabar. ¿Qué nos puedes contar de las sesiones vermú de los domingos?

Se empezó hace 8 años. La idea era hacer vermús con música, como se hacía antes y todavía hoy en muchas fiestas. Como no teníamos presupuesto para traer orquestas o bandas de música (risas) pensamos en ofrecer a escuelas de música la posibilidad de hacer conciertos. Así les servían de ensayos, de concierto de fin de ciclo o de fin de curso y a cambio nosotros les ofrecíamos la comida y el ‘vermú’. Y funcionó muy bien. Se siguen haciendo desde entonces en la terraza de verano a partir de Semana Santa. Algunas veces también metemos en ese escenario a DJ que pinchan, sobre todo música de los 80 y de los 90. Sandro Bianchi, por ejemplo, es un asiduo.

 

Escuela de Música Hermanos Sánchez Carralero Cacabelos

 

  • Programación Noviembre – Diciembre 2019 y Enero 2020

 

Autoría de las imágenes: ‘La Moncloa de San Lázaro’