La cara “b” del colectivo juvenil

  • El colectivo juvenil no es sólo lo que se muestra en ciertos medios de comunicación, irresponsabilidad y desenfreno, sino que el colectivo juvenil es también responsabilidad y compromiso

 

Consejo de la Juventud de Castilla y León:

Ante los últimos rebrotes producidos por fiestas de fin de curso, el colectivo juvenil nos situamos una vez más en el punto de mira, pudiendo decir que nos encontramos en la cuarta ola de criminalización de la juventud.

Solo el 9,6% de la población joven de Castilla y León de entre 20 y 29 años de edad está vacunada con la pauta completa, reduciéndose al 0,5% en el caso de jóvenes de entre 12 y 19 años, según datos del Ministerio de Sanidad. Por lo que es normal que este grupo de edad acumule más contagios actualmente dado que es el grupo de edad con un mejor porcentaje de personas vacunadas.

Los últimos rebrotes causados por las fiestas de fin de curso, como es el macrobrote de Mallorca, es un incidente injustificable que responde al  incumplimiento de las medidas de seguridad e higiene, pero también de las empresas organizadoras. No obstante, este hecho, protagonizado por una minoría, no puede ser utilizado para culpabilizar y estigmatizar una vez más, al conjunto de la población juvenil. 

El colectivo juvenil es el que más sufre los diferentes problemas estructurales que venimos arrastrando generación tras generación y que, por lo tanto, más afectado se ha visto durante la pandemia generada por la covid-19 y la posterior crisis económica sobrevenida, hablando en términos de empleo,
vivienda, ocio y salud mental.

No obstante y a pesar de ello, ha sido el colectivo que más ha aportado a la sociedad, sin ser visibilizado, siendo el grupo de edad que más se ha expuesto a la covid-19 con el fin de ayudar a las personas que más lo necesitaban a través de acciones voluntarias, así como poniendo en marcha innovadoras iniciativas durante los meses de confinamiento.

 

Hoy 15 de julio, Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, queremos visibilizar los esfuerzos de este colectivo en crear una sociedad más inclusiva, sostenible y justa, y reivindicamos que se visibilice esa “cara b” de la juventud que nadie muestra, la cara solidaria y comprometida, como lo son las miles de personas voluntarias que se han ofrecido para hacer la compra a grupos de riesgo, familias con hijos e hijas a cargo o a personas con discapacidad, jóvenes universitarios y universitarias que han ayudado a todo el alumnado a preparar la selectividad, la red de makers jóvenes que han creado de manera voluntaria mascarillas, viseras y respiradores en tiempo récord para ponerlas a disposición de los hospitales, entre otras muchas iniciativas; así como también reivindicamos la necesidad de impulsar espacios de ocio alternativo saludables.