Roberto Carlos Mirás Mirás

Roberto Carlos Mirás Mirás

Muchos en Israel, han visto llegar el desastre. El movimiento, Paz Ahora, organizó una manifestación de protesta después de la matanza de los campos de refugiados de Sabra y Chatila, en Septiembre de 1982; más de cuatrocientos israelíes desfilaron por las calles de Tel Aviv cuando estalló la Intifada en Diciembre de 1987, miles de judíos salieron a las calles de Israel, entre ellos un grupo de supervivientes del Holocausto, que llevaba un cartel en el que se podía leer: “Recordar significa también, no actuar como los nazis”

La historia se vuelve a repetir de nuevo; una y otra vez… Han sido muchos los escritores y los periodistas que de una manera directa o indirecta han escrito y hablado sobre este tema. En su libro, “Israel en la encrucijada. Crónicas e historia de un sueño imperfecto” (Debate) el periodista y escritor Eugenio García Gascón (Barcelona, 1957) nos habla muy claramente de un tema que con el paso del tiempo, no para de alargarse y al terminar su volumen nos damos cuenta de que hablar es fácil, pero las soluciones… ¿En dónde están?

García Gascón estudió Literatura en Barcelona, Árabe en Damasco y Hebreo en Jerusalén, ciudad en donde reside desde 1991 trabajando como corresponsal en distintos medios de comunicación, pero al lado de la noticia. Y fruto de su experiencia y de sus muchos años son sus diversas crónicas, reportajes y entrevistas. En 2011 recibió el Premio Cirilo Rodríguez de periodismo. Dicen los que lo conocen que es una persona tímida y sobre todo humilde, quizás sea esa una de las características que se refleja cuando uno se dispone a leer sus trabajos. Los grandes textos son los que dicen mucho, pero con pocas palabras y como decimos nos encontramos ante uno de ellos.

En la “La cárcel Identitaria. Dietario de Jerusalén” (Libros del K.O.) Es un libro en donde se mezclan los conceptos y las aclaraciones. Su autor siguiendo el esquema del trabajo anterior, habla de lo que sucede a su alrededor… Nos recuerda esa expresión “La historia desde mi balcón”.

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Eugenio García Gascón. Foto: librosdelko.com

 

Recuerdo una agradable conversación nocturna con el gran Tomás Alcoverro, el veterano corresponsal en Beirut, en la que yo defendí la inminencia de la paz, no sólo con los palestinos, sino también con Siria, mientras él dudaba de que Israel tuviera ninguna intención de retirarse de los territorios ocupados, a pesar de los acuerdos firmados en ese sentido. El tiempo le dió la razón a Alcoverro y los israelíes multiplicaron por seis el número de sus colonos en Palestina

En una ocasión – escribe Gascón-, Abba Kovner, sobreviviente del Holocausto, preguntó al Rabino Yehuda Amital como podía creer en Dios después del Holocausto. Amital respondió: “¿Y cómo puede usted creer en la Humanidad después del Holocausto?”

Las murallas de Jerusalén, Tomás, están empapadas de sangre” (García Gascón)

Trescientas páginas y un concepto sigue al siguiente, explicación y de nuevo un concepto. Preguntas que en ocasiones no tienen una respuesta clara, pero por lo menos nuestro autor hace pedagogía y como si fuera un profesor explica el mismo los diferentes conceptos y significados. “¿Qué le dice un profesor Judío a un alumno cuando le tiene que dar una clase y este no es judío? El expresidente de Estados Unidos Jimmy Carter ha revelado que Israel posee 150 bombas atómicas. Es la primera vez que una personalidad occidental tan destacada habla abiertamente del arsenal nuclear israelí. Algunos expertos han cifrado entre 200 y 400 el número de bombas atómicas que hay en los arsenales israelíes”

Los periodistas atienden a lo que se dice y no a lo que se hace” (García Gascón)

Y para entender un poco mejor la historia, los acontecimientos y los contextos culturales de ese lugar geográfico denominado Oriente Próximo. Eugenio García Gascón une sus fuerzas con Joan Cañete Bayle (Barcelona, 1973) y juntos publican en el sello de Siruela/policiaca: “Expediente Bagdad” Cañete Bayle ha sido corresponsal en Jerusalén (2002/2007) y en Washington (2007/2009) Bagdad, primavera de 2003; un asesino actúa impunemente en medio del caos de la inminente invasión americana. Y una novela es algo interesante para describir de una forma dinámica y llevar al lector al final de la misma, sucesos que han sucedido, sucesos que se repiten una y otra vez, pero a través de la novela los autores cuentan los hechos bajo los enigmas de la gran narrativa que obliga a seguir el hilo conductor hasta el final de la novela como es el caso. Muchas veces las cosas suceden a contrarreloj y en muy poco tiempo. Dos autores conocedores del terreno que pisan. Todo lo plasmado en trabajos y obras anteriores que mejor para lanzarse al mundo de la narrativa en la novela y a una velocidad trepidante.

Jugaremos una partida de ajedrez, Apretando los ojos sin párpados, Y aguardando que llamen a la puerta, (T.S.Eliot)

Pero la historia continúa y muchos están o han estado aquí para contarla. En Enero de 1988, casi cien mil partidarios por la paz, salieron de nuevo a la calle a denunciar lo que estaba pasando en aquel momento en los territorios ocupados. Una minoría de Soldados y Oficiales de las Fuerzas de Defensa israelíes habían hecho pública su condena, de la intransigencia. Estas personas y sus organizaciones a las que representan son el alma y la conciencia de Israel.

Las preguntas se suceden: ¿Qué queda de un lugar que fue cuna de las tres religiones monoteístas? Quizás la respuesta la encontró en su momento el Canónigo de la Colegiata de Santa María en La Coruña, Manuel Espiña Gamallo (1933/2010) al publicar: “Tierra Santa” Se trata – nos explicaba Espiña-, de una peregrinación que realizamos en el año ochenta y uno. En España no teníamos relación con el Estado de Israel y tuvimos que ir a Suiza para buscar el visado y entrar en Palestina” La historia parece volver una y otra vez a repetirse. “Es verdaderamente preocupante que hayan transcurrido más de  veinticinco años y que la situación siga igual, aun está peor sobre todo para los palestinos. Nosotros hicimos un viaje bíblico, queríamos ver las fuentes que tantos años habíamos estado estudiando; el cristianismo, pero en aquellos años la situación entre los judíos y los palestinos era de suma tensión”

Helmut Jacques Vándor, (1933/1933) conocido como Jaime Vándor nació en Viena y refugiado en Budapest en 1939, pasa en Hungría las vicisitudes de las persecuciones de los judíos y la Segunda guerra Mundial y era Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona, en cuya sección de Filología Semítica enseñaba Lengua y Literatura Hebreas e Historia del Judaísmo Moderno y Contemporáneo entre otras materias. Entre sus muchas obras, “Los ricos de espíritu –estudios en torno a un personaje literario, partiendo del Idiota de Dostoievski”. o “Algo largamente inesperado” en donde según las palabras de Vicenc Villatoro “encontramos a un Jaime Vándor que escribe y habla desde el Holocausto, desde esa mirada dolida, especial y única, a veces ingenua, que provoca el Holocausto” Y fue uno de los cinco mil doscientos judíos húngaros salvados del Holocausto. Pese a lo mal que lo pasaron tantas mujeres como hombres; antes de fallecer tuvimos ocasión de hablar con él y pudimos comprobar como una persona como él hablaba sin resentimiento al preguntarle en varias ocasiones sobre su experiencia llena de dolor.

¡Árabes y judíos; ambos quieren tener razón!.

Entre las personas consultadas, para esta columna nos hemos encontrado con que cada lado quiere tener parte de razón. Palestina está situada en la gran Depresión del Jordán, en la encrucijada de tres continentes. Durante miles de años ha visto pasar caravanas de mercaderes, hordas de soldados, reyes y príncipes. Un país que se creyó que había sido bendecido por Dios. Están privados de gran parte de su territorio desde 1948 y contrariamente a lo que mucha gente piensa los palestinos no son musulmanes.

Desde la creación del Estado de Israel se llama “palestinos” y sobre todo “árabes” a todos los no judíos, a los musulmanes y a los cristianos. Pero, ahora son ellos los que tienen la palabra. En “Voces del Islam”; todos tienen derecho a hablar y a expresarse. Los fedayines o “Luchadores por la libertad” golpearon repetidas veces en Israel, mientras los israelíes contestaron con crueles represalias en zonas que habían dado acogida a los refugiados. Mamad Bakri es una de esas voces. Uno de los actores y cineastas palestinos con una gran proyección internacional; ha trabajado con Antonio Banderas, con Paz Vega y con Tony Curtis… Podía irse de Palestina y crecer más a nivel internacional.

En sus documentales, Bakri denuncia la situación social que vive Palestina. “En Israel hay igualdad entre los judíos, pero no entre judíos y palestinos. Lo que hay en Israel es un estado judío para los árabes y democrático para los judíos. No puede haber igualdad, ni justicia tan solo tienes que ir al aeropuerto de Tel Aviv y observar cuando viene un palestino

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