Roberto Carlos Mirás Mirás

Roberto Carlos Mirás Mirás

“Mira Ymelda,  acabo de estar en el Everest durante un tiempo y se cumple el cincuenta aniversario de la primera ascensión y a pesar de que España es un país de grandes alpinistas y el segundo país más montañoso de Europa, jamás se ha publicado una monografía del Everest en nuestra lengua y quiero hacerla yo” Con estas palabras, Alfredo Merino, nuestro protagonista dio a conocer su proyecto a la directora de La Esfera de los Libros, Ymelda Navajo, fruto de esa experiencia fue: “Everest, cincuenta años de escaladas, misterios y tragedias” Han pasado los años y reproducimos está columna dado el interés del tema. El mismo libro fue prologado en su momento por Eduardo Martínez de Pisón, Catedrático Emérito en la Universidad Autónoma de Madrid y autor de, “Montañas Dibujadas” (Editorial Desnivel) o “El largo hilo de seda” (Fórcola) Pero volvamos a Alfredo Merino.

Periodista, escritor y fotógrafo, especializado en alpinismo y biología, desarrolla su profesión en diversos medios de comunicación. En la primavera de 2000 participó como enviado especial del periódico El Mundo al Everest, en la expedición del programa, Al Filo de lo Imposible de Televisión Española.

“Cuento la historia del Everest pero desde las primeras expediciones y sobre todo lo más apasionante desde que el hombre lo ve por primera vez, antes que la conquista, cuento toda la historia, pero a mí me resultó muy sencillo. De hecho el libro lo escribí de un tirón en tres semanas, por que cuando estas enamorado de algo, todo va como rodado”

Los primeros europeos que se adentraron en el Himayala fueron los jesuitas portugueses Antonio Andrade y Manuel Marques. Durante los siglos XVII y XVIII se sucedieron los viajes de otros misioneros, para quienes su fe fue equipo más que suficiente para atravesar, Nepal, Bhután, Assam y Tíbet occidental.

“El Everest es el punto más alto de la Tierra, pero después es una montaña que lleva aparejada la historia del esfuerzo, del sacrificio y todo eso son los sentimientos más trascendentales que tiene nuestra especie allí; no sólo lo positivo, también lo negativo: la envidia, el egoísmo, todo eso se ve allí de una manera elemental” ¿Qué tienen estos países para que se organicen viajes cada vez más?, ¿cómo nos atraen tanto esas costumbres?, ¿poco a poco están llegando a Occidente? Recordamos unas palabras del español Miguel de la Cuadra Salcedo: “conozco todo el mundo, pero la esquina de mi calle no la conozco”

Alfredo – nos sorprende- ha escrito, guiones, y sobre todo ha realizado una gran labor en la divulgación de nuestra geografía. “A pesar de que estamos hablando de un viaje mío en un lugar de los más remotos que se pueda encontrar, el Everest o la cara norte del Everest en el Tíbet soy un gran defensor de lo que tenemos y gran parte de mi trabajo es dar a conocer cosas de la geografía española, cosas de nuestras regiones, de nuestras comunidades autónomas, de nuestras costas, de nuestras montañas.”

Practica el alpinismo y se ha dedicado bastante a los deportes de montaña en diferentes cordilleras de los cuatro continentes a lo largo de las tres últimas décadas. “Aunque he viajado bastante, un país como el nuestro- no hay dos-, tanto desde el punto de vista paisajístico como geográfico, así como desde el punto de vista humano”

Las montañas mientras hablamos parecen estar escuchándonos, el Tíbet, los monjes y la leyenda son los escenarios de esta conversación. Nos quedan nombres como, Edmund Hillary, Jhon Hunt o Tenzing Norgay que ya han pasado a la Historia.  “Contando aquella primera ascensión de los ingleses que aun hoy en día no sabemos si llegaron o no a subir- aquella experiencia cuando hoy estoy hablando contigo, no ha dejado de ser un misterio”

Fue Sebastián Álvaro y el equipo de Al Filo de lo Imposible como nos cuenta, Alfredo. “Quienes recrearon con todo tipo de detalles con cuerdas, con vestidos e instrumentos de escalada lo que fue aquello y ese documental levantó mucho interés por parte de todo el público” Se enroló con ellos y envió una crónica diaria al diario. “Fueron más de tres meses y medio para que se supiera en Madrid que un grupo de españoles de todos los rincones de España estaban haciendo una cosa tan bonita y a la vez tan difícil como rememorar dicho ascenso, primero por subir al Everest y ni los propios ingleses se habían acordado de eso” ¿Cambia el hombre al subir a esas cumbres? O vemos lo bueno y lo malo del hombre,  como recordaba el periodista, Gervasio Sánchez. “Cuando una persona llega allí, el hombre no cambia. Yo he sido el mismo a nivel del mar que en la montaña y nosotros es cierto, llevamos allí nuestras maneras de vivir, nuestras limitaciones. Sí en Madrid tengo la costumbre de tirar la basura, en cualquier sitio, cuando llegue al Everest no voy a cambiar por ir allí”  ¿Son personas diferentes a nosotros?, ¿tienen otras culturas? No hay ningún punto en la superficie de la Tierra que suscite tanta atracción como la cima del Everest “Juegas un partido de fútbol y no dejas de estar en un estadio, por mucho que te canses. En la alta montaña, las condiciones son más extremas, eso sí”