El mundo del vino e Instagram

  • Le hemos encargado un artículo a la consultora Del Campo Villares & Co
  • Queríamos trasladaros la vinculación Instagram – Mundo del Vino a ojos de unos referentes y con una explicación no demasiado técnica, ‘entendible’ para todos los públicos
    • Esta es su aportación

 

Como el resto de redes sociales, Instagram puede ser una estupenda herramienta de marketing digital, generadora de marca e incrementadora de nuestra cifra de negocios. Pero, como todo en esta vida, dependen de quién y cómo la emplea.

Las herramientas (entiéndase Instagram como una de ellas) ni son buenas ni son malas. Un martillo ni es bueno ni malo, pero puede servirte para clavar una punta que te de mucha utilidad en el futuro como para dar a alguien en la cabeza y matarlo. Es la persona que maneja la herramienta la que hace que sea buena o mala.

Pues en Instagram pasa algo parecido. Una red social, sin duda, de moda, de enorme potencial visual que sirve de espejo de marca online, con posibilidad incluso de ser una herramienta de venta online directa,…., o sea, muchas y buenas posibilidades.

Pero como ‘todo lo que huele a negocio’, hace que los buitres sobrevuelen enseguida para ver si pillan incautos. E Instagram no iba a ser menos.

Que si consultoras ‘especializadas’ que aprovechan el ‘boom’ para decir que saben manejar esta red social sin tener ni idea, que si ‘influencers’ de medio pelo que se creen los amos del mundo y promocionan desde una colonia, pasando por un vino y terminando con una maquinilla de afeitar. Que si apps y webs que permiten comprar de todo, ‘likes’, ‘followers’, ‘comentarios’,… que si grupos de usuarios que se crean para darse entre sus miembros «autolikes» y hacer así crecer las imágenes de influencers entre los incautos,…. en fin, estaba la cosa sana y, sin tener ninguno la culpa, entre todos lo mataron.

Y el mundo del vino en Instagram pues…., tres cuartos de lo mismo o incluso más afectado que otros sectores.

Instagram vs Mundo del vino

Como en otros sectores, no son muchas las bodegas que pueden tener en plantilla a alguien que lleve las redes sociales, con lo cual las lleva alguien ‘medio amateur’, dentro de la bodega, un familiar o un amiguete, con tal de que no suponga gasto económico. Como mucho, alguna bodega ve que es importante estar en el mundo online, en este caso en Instagram, y decide externalizar esto. Ahí surge el otro problema, que es el de saber a quién contratar estos servicios.

Primero partamos de la base que una mala imagen en Instagram por ejemplo, cuesta dinero, aunque nos lo lleve alguien de forma gratuita, ya que una posible mala imagen reducirá nuestras posibilidades de ventas. Perder ventas es perder dinero, con lo cual, nos cuesta y, además, tendremos que realizar un esfuerzo económico mayor para recuperar la imagen perdida y ponernos a la altura de nuestros competidores.

Un consejo, pensar si es preferible no estar en Instagram a estar mal (aunque sea gratis). Puede que no os interese entrar en esta red social si la imagen que dais no es la adecuada. Cuidado con la siguiente frase:’ ‘al final lo barato sale caro’.

Si sois de las bodegas que habéis decidido invertir por estar en Instagram de forma ’potente’ y activa y si tenéis a alguien en plantilla especializado, genial!! Si no lo tenéis, viene el problema. ¿A quién contratar? ¿Qué parámetros habéis empleado para elegir a una determinada consultora digital frente a otra? ¿Referencias, el precio que os cobra, el conocimiento interno de vuestro sector (en este caso el del vino,…? Solo os recordamos otra frase: ‘el dinero del pobre es el único que va dos veces a la tienda’. Si habéis decidido estar en Instagram como ‘Dios manda’, intentar contratar siempre lo mejor, aunque sea más caro que otras alternativas.

Conocemos alguna empresa de comunicación digital que posee un listado de influencers del mundo del vino y se limita a llamar a sus bodegas clientes e indicarles que, cuando saquen las nuevas añadas, se lo comuniquen, ya que se pone en contacto con estos influencers para decirles que, a cambio de que saquen una foto del vino en sus perfiles, les enviarán una botella a sus domicilios. Y como en otros sectores, el mundo del vino tiene a los ‘influencers prostitutos’, que por un vino gratis son capaces de darles 100 puntos y ser el mejor vino del ‘mundo mundial’. La consultora remite la suma de perfiles que han publicado ese vino a las bodegas, los followers de dichos perfiles, los ‘me gustas’, mayoritariamente ‘comprados’ o ‘adquiridos’ mediante ‘grupitos de autobombo’, y se ‘pone tres medallas’. Pero la pregunta real es, ¿cuántas botellas de vino han vendido realmente esos influencers?, y profundizando un poco más ¿Cómo a repercutido en mi marca?

Y ojo, que como todo en esta vida, no es blanco o negro. Hay realmente gente influencer en el mundo del vino que sabe mucho y es un referente de verdad pero, por desgracia, como en otros sectores, son los menos.

Influencers ‘haylos’, como las ‘meigas’, pero hay que encontrarlos.

Conocemos el caso de bodegas, con gran marca en el mundo real y digital que no mandan ni una sola botella a ‘influencers’. Están en Instagram pero de una forma honesta y diferente. Eso es trabajar el marketing digital y el que, a medio y largo plazo, dará, sin duda, grandes frutos.

¿Os imagináis qué impresión puede dar el ver en una semana a 40 perfiles de instagramers poniendo todos el mismo vino en fotos? Eso no es más que ningunear el vino y a esa bodega que queda como una subastera (y no vamos a decir nombres).

Pero tenemos de decir que muchas bodegas gustan de participar en ese juego en el que el número de likes es relevante (que no botellas vendidas, si cada like fuese una botella…)

Para quien no lo sepa, cosa que nos extrañaría, llevan años creándose grupos de ‘autopromoción’, es decir, perfiles de usuarios que crean un grupo en el cual todos los miembros dan ‘me gusta’ y comentan, en las publicaciones del resto de los miembros, de tal forma que así consiguen aumentar ‘su influencia’ engañando a las bodegas. Pero cuál fue nuestra sorpresa durante la pandemia que nos invitaron a varios grupos de este estilo en los que ya participaban bodegas, o sea, que saben del ‘tocomocho’ pero quieren participar, que su bodega tenga likes. ¡¡Sin comentarios!!

No se vive de los Likes, se vive de lo que se vende y para ello, hay que ponerse en manos de profesionales, y dentro de la estrategia propuesta de marketing digital, habrá casos que recomendaremos influencers, pero de los de verdad, los que tienen un nicho, los que hacen que la marca o las ventas crezcan, el resto es tirar el dinero y recurrir a la frase «es que esto ‘del’ instagram, no funciona». La frase también vale si cambiáis Instagram por Facebook, por Marketing Digital… funciona, pero con profesionales