Alba Novoa

Alba Novoa

He dedicado dos o tres días de esta semana a ver las noticias, leyendo artículos y viendo publicaciones en Facebook, siguiendo Twitter y demás. He sentido asco, miedo, tristeza, simpatía, y paranoia (me he visto caer en la clásica trampa de ‘han sido los Illuminati’ con demasiada facilidad. Las demás teorías de la conspiración no se han quedado cortas. Creo, en este punto de mi vida en el que llevo un cuarto de siglo sobre la faz de la tierra, que mis neuronas no juegan a mi favor y no llego a razonar bien porqué).

Voy a tirar piedras contra mi propio tejado (últimamente se ve que soy muy fan de hacer eso también. Voy a tope), pero es que me da asco. Me da asco ver como los medios de comunicación se ocupan de reiterar, reiterar y reiterar (‘repetir, repetir y repetir’ para los que eran como yo hasta hace un minuto, antes de mirar la RAE) todo lo feo hasta que se cansan. Son peor que juntar a una abuela y un plato de fabada un domingo en comida familiar, que te hace comer hasta reventar y si no lo haces, te hará sentir culpable toda la semana.

Pero hay algo en el papel de los medios que me inquieta – Si los grandísimos hijos de la gran puta (perdón) que llevan a cabo atrocidades como las de París buscan publicidad y atemorizar a la población, ¿por qué los medios se encargan de darles esa publicidad bastamente y de repetirle a la población lo incontrolables que son los terroristas, que vienen de donde vienen los refugiados y que dan mucho miedo? No entiendo mucho de periodismo, pero a mi cerebro de cacahuete le resulta ilógico y puede llegar a hacerse la idea de que los medios son igual que la propaganda que nos meten en el buzón, pero vía audiovisual (y también impresa, por desgracia).

Me dieron miedo los atentados, porque me imaginé a mi hermana y a mi en esa sala de conciertos y a mis padres tomando un café o cenando en aquellas cafeterías. No voy a decir que no me quedé fría y con la respiración contenida. Pero no me he puesto la banderita en la foto de perfil porque estaría apoyando a un bando que se ha metido en una guerra por recursos en un país donde también viven inocentes que mueren a diario de manera injustificada. Porque no voy a defender ninguna parte en un conflicto en el cual unos han dotado de financiación y armamento a otros, y ahora los primeros se vuelven locos porque se les está cayendo la mierda encima (karma, bitches).

No dudo que hay que tomar medidas ante la ola de refugiados y buscar muy bien quién entra y quien no, ni que nuestra cultura es nuestra y el que viene de fuera tiene que respetarla, pero si hay algo que me ha dado miedo de verdad es ver la cantidad de jueces improvisados que hay por las redes afirmando que ‘los refugiados se tienen que ir a su puta casa, que son terroristas’.

Si nos ponemos, Francia esta semana ha sido una milésima parte de lo que es Siria a diario. Si tú, querido lector, eres uno de esos jueces implacables y has sentido miedo viendo las noticias, multiplícalo por muchísimo y piensa. Luego dime si no te irías buscando un futuro mejor a donde fuera.

divide-et-impera-ignoranza-illusioneY para terminar esta lección de Cambridge, dejo una cita de un artículo de un señor que fue rehén de estos capullos y salió con vida: ‘temen más la unidad de la población que los ataques aéreos’. Es decir, están intentando marcarse un ‘Divide et impera’ en toda regla. Eso, hasta ahora, sólo lo ha conseguido la piña. No he visto conflictos más grandes que aquellos en los que se intentaba poner/quitar piña a la pizza o a la ensalada. Familias rotas, devastación.

Así que a vivir sin miedo, digan lo que digan. A estar juntos y querernos mucho, que el amor da más miedo a un descerebrado que todas las bombas juntas. A pensar, que todo es muy relativo.

Pero a vivir mucho, disfrutando. Total, palmarla, la vamos a palmar igual.

 

 

Alba Novoa

http://albanovoaf.wix.com/albanovoaf