• Por el sumiller José Luis del Campo

 

 

Hoy os acerco la cata de este vino tinto, Mil Ríos Mencía 2015, un vino elaborado por Terriña Adegas y Viñedos, perteneciente al grupo Méndez Rojo. Un vino que pese a ser un vino joven, en su cata se ha mostrado con cierta complejidad lo cual lo convierten en un vino muy interesante para poder disfrutar de lo que nos da un monovarietal Mencía en cuanto a su juventud por un lado, y cómo ha evolucionado el vino en botella por otro.

Pese a ser una añada del 2015, en mi opinión conserva muy bien la frescura de esta varietal, a lo que se le une el afinamiento en botella que nos permite disfrutar de un vino elegante y sabroso.

Un joven atípico en el sentido de que no nos deja las sensaciones de un vino de la añada del 2018, pero que ha cambio ha crecido y mucho en botella, dejándonos un vino con mayor potencia aromática en nariz y mayor expresividad en boca.

Este Mil Ríos Mencía 2015 nos deja en su cata en copa parada un vino con un color picota que se ha ido oscureciendo algo, pero que permanece en copa parada muy limpio y brillante. Una buena capa bastante bien cubierta que al moverlo deja colores aun entre violáceos y rojizos.

Sin duda la nariz destaca por la nitidez de aromas a fruta roja y toques a fruta negra, ya con toques de madurez dado su añada, y con mayor peso aromático, por ejemplo a toques balsámicos, procedentes de una crianza en depósitos inox que ha tenido varios meses y que le da buena complejidad. La acidez ha permitido al vino que tenga una muy buena guarda. Conserva en el fondo de la nariz un toque mineral.

En boca el paso del tiempo no le quita frescura a su entrada, y sin embargo en el paso por el paladar le ha dado aplomo y concentración, lo que permite que disfrutemos de un vino elegante, sedoso y muy bien equilibrado. Vuelve sin duda la fruta roja con ciertos toques balsámicos como en nariz. Final con buena persistencia y bastante largo.

Maridaje: Un vino que admite infinidad de maridajes por su elaboración y cata, pero por ejemplo, para acompañar a canes no muy grasas y sin exceso de salsas, es ideal.