• En mayo se iniciará la Red de Vigilancia en las 73 parroquias de Alta Actividad Incendiaria

Archivo: Incendio

 

El operador público Retegal acaba de publicar la licitación para adquisición e instalación de las cámaras que integrarán la Red de Vigilancia de los espacios forestales. Está previsto que en mayo de este año esté operativa una primera fase del sistema, que permitirá monitorizar el 48% del territorio gallego, incluyendo terrenos de las 73 parroquias de Alta Actividad Incendiaria ( PAAI) definidas así en el Plan de Prevención y Defensa Contra los Incendios Forestales de Galicia ( PLADIGA) de la Consellería de Medio Rural.  Precisamente, la provincia de Ourense cuenta con 47 parroquias incendiarias, el 64,4 % del total.

La nueva red se desplegará aprovechando las infraestructuras de Retegal. En esta primera fase se instalarán cámaras en 34 centros de telecomunicaciones del operador público, que facilitarán cobertura visual de 1,4 millones de hectáreas, cerca de la mitad del territorio gallego.

Los objetivos principales de la red en esta primera fase son la vigilancia remota y servir de apoyo en la extinción de incendios. En caso de detectarse un fuego el sistema acercará información visual en directo sobre el avance y las condiciones del incendio y permitirá geoposicionar el punto que se está visualizando en cada momento.

 De este modo, la red ofrece un mecanismo de apoyo a la toma de decisiones por las autoridades y personal técnico competentes para movilizar y gestionar medios y recursos para las labores de extinción.

La red, anunciada por el presidente de la Xunta en el Parlamento como una de las 30 medidas en la propuesta de acuerdo forestal, se gestionará a través de una plataforma tecnológica que facilitará la vigilancia remota de los montes desde un centro de control las 24 horas del día y permitirá a los agentes y técnicos forestales el acceso en tiempo real a las imágenes, incluso a través de dispositivos móviles.

La puesta en marcha y el mantenimiento cuenta con una inversión de 2.026.000 euros hasta 2022. En una segunda fase, y en base a las necesidades detectadas por los equipos forestales, se definirá la ampliación de la cobertura de la red. Además, a medida que la evolución tecnológica ofrezca nuevas soluciones, se prevé analizar la posibilidad de incorporar tecnologías innovadoras que mejoren la eficacia del dispositivo o permitan avanzar en la detección temprana de fuegos.