• Según nos cuenta su gerente, Javier García, “embotellamos entre finales de febrero y finales de marzo, justo antes de empezar el confinamiento”.
  • “No hay mal que por bien no venga porque este descanso le ha venido muy bien a los vinos”          

Javier García en la viña

 

Es tiempo de ‘desescalada’ y de pase de fases, un pase de fases que están esperando con ganas también los viticultores para poder dar salida a sus mejores vinos. Para conocer de cerca este momento hemos tenido la oportunidad de hablar con Javier García, responsable de Bodegas Sampayolo, S.L., adherida a la D.O. Valdeorras y con sede en el lugar de Barxela, municipio de Petín.

Este viticultor nos confiesa la ansiedad previa, cuando nos cayó encima el virus y tuvimos que encerrarnos en casa y cerrar negocios. Él pudo salir con algo más de margen para poder atender y mantener las viñas, pero la salida del vino al mercado se estancó. Javier nos comenta que “se embotelló entre finales de febrero y principios de marzo, justo antes de empezar el confinamiento”. Pero como se suele decir, “no hay mal que por bien no venga”, y ahora son vinos perfectos para salir al mercado porque lo recomendable es dejarlos descansar unos meses en botella.

“Es una buena época para probarlos, quien quiera probar cosecha nueva, es ahora el mejor momento para hacerlo”, nos recomienda con total confianza Javier.

La nueva cosecha de Sampayolo

 

Confinamiento

Hablamos también sobre este tiempo que nos está tocando vivir y de cómo le ha afectado desde el punto de vista empresarial.

“A los que nos dedicamos a la viticultura nos ha influido supongo que igual que a la mayoría. Estamos muy orientados a la venta y distribución a hostelería y hemos pasado de cien a cero o como poco a 2 ó 3, que es la venta al cliente. Pasamos de 100 a cero muy rápido y nos ha cogido a todos descolocados”, comenta Javier García.

Reconociendo que le ha pillado descolocado dice llevarlo ahora con paciencia, algo positivo es que ha tenido más calma y más tiempo para hacer cosas que antes no podía hacer por falta de tiempo. Reconoce su ignorancia ante esta situación pero dice que en vez de venirse abajo ha decidido leer, consultar, hablar con muchas personas que le pueden aportar algo y asesorarse con gente que le ayude a vender mejor vía online y posicionarse mejor en el mercado. Con los conocimientos que está adquiriendo se prepara para hacer alguna campaña orientada al cliente final y dar salida a esta nueva cosecha.

Bodega y vinos

Según palabras de García, “es una bodega pequeñita, tradicional, en la que intentamos ser respetuosos con el medio ambiente, estamos en una de las D.O. emergentes de España… y eso es lo que tienes que vender. El mercado es grande, se trata de vender producto de calidad y ‘sinceridad’ para llegar y fidelizar al consumidor”.

Respecto a sus vinos, además de Godellos y Mencías reconoce ser un enamorado de las Garnachas, a las que dice que le ha venido bien este parón porque nunca le ha gustado que se embotellaran en enero o febrero y se consumieran acto seguido. “Soy más partidario de darles tiempo en barrica y en botella y este año he podido hacerlo. Embotellé justo antes del confinamiento y el vino ha estado dos meses más en madera…”. 

Barricas en la bodega Sampayolo

 

Acabamos la conversación y el final de Javier es optimista: “si se hacen las cosas bien podremos remontar bastante. Hay que funcionar, porque en cuatro meses estamos ya en la vendimia y Bodegas Sampayolo quiere cumplir con los proveedores y seguir produciendo”.