• Por el sumiller José Luis del Campo

 

El próximo día 18 de este mes de octubre es la fecha fijada por Donald Trump para poner una tasa de aranceles del 25% a productos europeos, entre ellos al vino y, lógicamente, entre ellos también a los vino gallegos.

Muchas son las bodegas que están intentando evaluar el efecto que tendrá esta subida de aranceles en sus cifras finales de venta, si se verán afectadas y cuantificar el efecto potencial.

Pero para analizar esto y su efecto en los vinos gallegos hay que tener en cuenta tres factores: que la subida del 25% de aranceles no afecta a todos los tipos de vino, cuál es el perfil del vino gallego que se vende en los EE.UU y el perfil del consumidor de nuestros vinos.

La mayor parte de los vinos italianos, los champagnes franceses y por ejemplo los vinos Tokaj húngaros, no se verán afectados por esta nueva subida de aranceles. La subida del 25% será para vinos que se sitúan en la franja de precios de entre 10 y 15 USD. Ninguno, o casi ninguno de los vinos indicados tienen ese precio ya en los EE.UU. Los aranceles de Trump, van dirigidos a un perfil de vinos más económicos, en teoría, a aquellos que se venden en cadenas de supermercados y que son competencia directa de muchos vinos de las bodegas norteamericanas. Está claro que aun Chianti Clásico o a un Champagne Bollinger por ejemplo, no creemos que le afecte el nuevo arancel, básicamente porque no molesta a ningún productos estadounidense ya que no son su competencia.

Es el momento por lo tanto de analizar el perfil del tipo de vino gallego que se vende en EE.UU. Un vino que en este país se sitúa entre 10-15 USD implica que aquí en España se sitúa en menos de 10€. ¿Hay perfiles de vinos gallegos que se vendan en España a ese precio? Muchos, a ese precio y menos. Pero también tenemos perfiles de vinos que se venden a 20 USD o más. Si generalizamos, deberíamos de ver el precio medio de los vinos gallegos que se exportan a los EE.UU. para poder hablar, pero como lo que realmente queremos es saber el efecto directo en una bodega gallega cualquiera, lo suyo es que cada bodega analizase sus precios actuales y lo que exporta a USA. Si sus vinos están en franjas de hasta 10-11€, el efecto del arancel nuevo se va a notar sin duda. Por lo contrario, si los vinos que exportan ya están ahora mismo en tramos de precios superiores a los 15-20 USD, el efecto puede ser mínimo.

Y el tercer factor es fundamental. El perfil del comprador de vino en USA indica que el límite psicológico de los 15 USD por botella es ‘rompedor’. Es decir. El porcentaje de compradores de vinos de menos de 15 USD/botella es muy superior a todas las franjas de precios, ya sean vinos con mayores o con menores precios. La franja 10-15 USD es la que más se bebe en USA.

Analizando los tres puntos anteriores, si cualquier bodega gallega que exporte a los EE.UU., ve como sus vinos con el nuevo arancel pasan del precio psicológico de los 15 USD, puede tener la seguridad de que caerán sus ventas. ¿Cuánto? Dependerá del perfil del distribuidor que tenga en USA, si usa prescriptores, canal hostelería y del grado de fidelización que haya alcanzado entre sus compradores. Pero los diferentes estudios de mercado realizados por todas las consultoras de marketing, como por ejemplo Nielsen, indica que si se supera ese precio, el comprador cambia de vino y se decanta por otros que no superen los 15 USD.

Todo vino gallego que con la subida quede por debajo de los 15 USD, tiene posibilidades de sobrevivir, incluso adquiriendo cuota de mercado de otros vinos españoles que se pasen del precio psicológico. Eso sí, empezarán a encontrarse competidores en otras zonas sin aranceles, como son Australia o Chile, con vinos que serán más competitivos que los nuestros al no tener aranceles de ningún tipo.

Jugar con los márgenes las bodegas gallegas, reduciendo el precio de venta ‘export’ para que el arancel no dispare el precio, es algo que no todas las bodegas pueden hacer, con lo cual no les quedará otra opción que realizar sus números y ver lo que les compensa.

Pero a modo de conclusión. Llevamos décadas exportando vinos por ‘precio’ no por ‘calidad’, siendo de los países productores de vino el que menos precio por litro tiene para exportar, siendo el país que más vino a granel vende,…., como consecuencia nuestra marca en el exterior es la que es, ‘vinos baratos’. No ha hecho lo mismo Francia o Italia, que fueron más a la imagen de ‘calidad’. ¿Consecuencia? Los grandes vinos franceses, italianos, champagnes, proseccos, …, no se verán afectados por la subida de aranceles de Trump. Afectará a los vinos más económicos. ¡¡De aquellos polvos vienen ahora estos lodos!!

La bodega gallega que se enfocó hacia exportar calidad y no precio, no se verá afectada. pero la que optó por exportar mucho y barato, va a ver las orejas al lobo.