• “Atrae a público relacionado con la caza pero también a personas que quieren disfrutar de otras muchas actividades del programa, sólo el domingo concentra a unas 5.000 personas”
  • La concejala de Ferias, Asuntos Sociales y de la Mujer valora su experiencia como edil y dice que personalmente “siempre tuve inquietud por ayudar y la concejalía que más me toca el corazón es la de Asuntos Sociales”
  • Enlace web del Ayuntamiento de Camponaraya con el programa aquí

Amparo Valtuille Carballo es concejala de varias áreas en el Ayuntamiento de Camponaraya (León) desde 2015, concretamente de Ferias, Asuntos Sociales y de la Mujer, además de llevar el Centro de Interpretación de la Vid (CIVI) de la localidad.  Su tarea dentro de la Corporación municipal la asumió en su día más que por vocación política, por su espíritu innato de colaborar, ayudar a mejorar su entorno.  Estos días se afana en los preparativos de la XXXVIII Feria de perros de caza, uno de los eventos importantes para la dinamización económica y social de la localidad.

 

Amparo Valtuille Carballo

 

¿Cuál es la repercusión de la Feria de perros de caza en Camponaraya?

La feria de perros de caza, después de la del caballo –que es la más multitudinaria-,  atrae a mucho público relacionado no sólo con la caza, sino también personas que quieren disfrutar de muchas otras actividades que se realizan paralelas a ella. La feria no es un coto, valga la redundancia, cerrado a las personas relacionadas con ese mundo pues  tenemos otras actividades  como “Pesca una trucha”, por ejemplo, que atrae a mucho público infantil, y la exhibición de adiestramiento y obediencia canina del domingo, que es algo que le gusta a todo el mundo. Tratamos de potenciar  también que la gente salga del recinto ferial y disfrute de los pinchos de caza que se sirven en  los distintos establecimientos  hosteleros.

 

¿Cuántas personas mueve la Feria de perros de caza?

El domingo, el público está en torno a unas 5.000 personas. El sábado, un poco menos. Volviendo a la repercusión de la feria, intentamos que la gente que viene se quede un rato en Camponaraya y disfrute de la localidad, que estas visitas también reviertan en la hostelería tomándose los pinchos, una consumición etc. fuera del recinto ferial.  Hay gente que viene y, de paso, también se da un paseo por nuestro pueblo, con lo cual es  una forma de promocionar el pueblo y de situar a Camponaraya en el mapa. Otros se dan una vuelta por el Polígono, de modo que es una forma también que conozcan estas instalaciones. En definitiva, se trata de que vecinos y visitantes pasen un día agradable en Camponaraya.

 

¿Cuál fue el germen de la feria? Son muchas ediciones ya…

Hay mucha afición a la caza en el entorno. De hecho, la mayor parte de los asistentes proceden del Noroeste de España como Asturias, Cantabria, Galicia y Castilla y León. Hay mucho interés en esta zona y en todo el contorno de las provincias limítrofes, donde la caza tiene mucho tirón.  El número de ediciones no es equivalente al número de años que llevamos realizando la feria pues antes hacíamos dos ferias al año, en septiembre y marzo. Se dejó de hacer en septiembre porque coincidía con nuestras fiestas patronales y no queríamos que se pisasen unas actividades con otras. Así que decidimos volcar todo nuestro esfuerzo,  tanto personal como económico, en mejorar la feria actual.

 

Las pruebas de caza mayor son también un atractivo de la feria

El sábado se hacen pruebas de rastro de jabalí con perro atraillado.  Hay jueces para determinar los participantes que mejor lo hacen y hay premios de entre 250 y 25 euros.

 

¿Cuántos perros pasan por la feria?

Una cosa son los que vienen al rastro de jabalí, y otra, los que vienen a exhibiciones, pero entre unos y otros, unos 800 o 900 perros.

Amparo entregando un premio en la pasada edición

 

De modo que también es una oportunidad para las personas que aman a los animales y, concretamente a los perros, puedan disfrutar de esta feria

Sí,  claro. Además, hay montadas unas jaulas y ahí se exhiben ejemplares. El público los ve e incluso hay posibilidad de compra, en algún caso, de los animales. Además, como ya cité, hay exhibiciones de adiestramiento que cuentan con mucho público.

 

Concejala de Ferias, pero también de Asuntos Sociales y la Mujer, además de llevar el Centro de Interpretación de la Vid (CIVI), ¿qué valoración personal hace de su experiencia al frente de las Concejalías?

Soy concejala desde 2015, desde la última legislatura. Somos siete compañeros de gobierno (y cuatro en la oposición) y como es un ayuntamiento pequeño, lógicamente,  hay que repartirse las tareas. En el momento en que vivimos, de tiempos difíciles de crisis, la Concejalía de Asuntos Sociales es la que más me toca el corazón pues no estamos en una época para que todo el mundo pueda vivir con alegría. Hay muchas personas necesitadas que tenemos que ayudar. Todo lo hacemos a través del CEAS (Centro de Acción Social) y el Ayuntamiento de Camponaraya colabora haciendo aportaciones para que se puedan suplir las carencias de personas en algún momento como es el pago de energía, sobre todo en invierno con el tema de calefacción. Tratamos de llegar al máximo de personas que lo necesitan. Por ese lado es satisfactorio, en el sentido de que podemos ayudar a la gente. En cuanto a Ferias, lógicamente, es mucho más gratificante porque es más lúdico. Todo ello me sirve para darme cuenta de que la realidad personal de mucha gente está en un punto a veces difícil, pero  no por eso dejamos de hacer actividades para que los vecinos tengan un ratito de asueto y puedan divertirse y disfrutar.

 

¿Tiene vocación de servicio de ayuda a los demás?

Por supuesto. En un Ayuntamiento pequeño si no tienes vocación y ganas de ayudar a tus vecinos es imposible estar. Yo tengo media dedicación, pero hago más de siete horas al día, incluso algunos fines de semana. Esto es vocacional. Hay veces que ni la propia familia lo entiende. Yo para eso me presenté, para estar a disposición permanente de los vecinos.

 

¿Le gusta la relación con los vecinos?

Soy de Camponaraya de siempre y al grueso de los vecinos los conozco desde niña, con los vecinos ya tenía relación antes, es decir, no es que de repente tenga vocación de hablar con la gente. Desde siempre, si puedo colaborar en algo, colaboro. Desde pequeña he estado implicada e involucrada en asociaciones. Siempre tuve inquietud de ayudar y de transmitir a la sociedad, eso es algo innato en mí, si bien reconozco que nunca pensé que llegase a tener inquietud política.  De hecho, de entrada, fui reacia a ser concejala cuando me lo propuso el alcalde y ahora tengo que decir que estoy muy contenta. En este Ayuntamiento todos colaboramos, unos con otros, y al final es un equipo en el que se trabaja muy a gusto.

 

Para ser una localidad pequeña Camponaraya destaca con una importante actividad cultural y de eventos

Sí. Tratamos de no aburrirnos…(bromea). Si hay una actividad que se pueda hacer, se hace.  Aportamos un esfuerzo personal para hacer todo lo que se pueda, aprovechamos todos los recursos para que los vecinos puedan tener actividades. De hecho, esta semana es el Día de la Mujer y no hacemos programación un solo día, sino más amplia. Camponaraya está viva.