• El Grupo Municipal Socialista sostiene que la Alcaldesa ha utilizado el Programa de Fiestas para realizar un ensalzamiento, sin razón alguna para ello, de su figura, en un ejemplo de lamentable uso partidista de una publicación institucional

 

Las páginas centrales del Programa de Fiestas son un descarado reportaje propagandístico de las mínimas actuaciones que ha llevado a cabo el equipo de gobierno del PP, un empalago fotográfico de actos institucionales y hasta se realiza publicidad  de las actuaciones que aún no ha llevado a cabo. Olvida de nuevo la señora Alcaldesa la pluralidad existente en la Casa Consistorial y da por hecho lo que la aritmética de la institución no le permite hacerlo.

En el programa de los festejos de 2017 se realizó una colaboración por parte de los portavoces municipales que así lo tuvieron a bien. En este año, se ha impedido a la oposición el dirigirse a l@s vecin@s de Ponferrada y sus pueblos a los que la oposición también representa. Es tal el afán de protagonismo de la señora Alcaldesa que se llena la publicación con fotos de la misma, incluso despreciando por completo a sus socios en el Equipo de Gobierno, a los que no dedica ni una mención en ese folleto propagandístico. Tal vez la señora Alcaldesa entiende que no han hecho nada de relevancia para salir en esa revista. 

La Ponferrada del siglo XXI que, en dicho programa, dice  la señora Alcaldesa que está construyendo, la definió recientemente un acreditado periodista y empresario berciano residente en la capital, ante la presencia de un concejal del PP, como la Ponferrada triste, en blanco y negro, con multitud de negocios cerrados, la que pierde continuamente sus oportunidades. Esa definición se acerca mucho más a la realidad de Ponferrada que el cuento de hadas que pretende trasladar nuestra Alcaldesa en esas páginas  centrales del programa.

No nos cabe ninguna duda que no se trata de una campaña de contenido institucional, sino meramente electoral y de autobombo, y no se ajusta en absoluto a lo exigido en la Ley 29/2005 para considerar adecuada una publicidad institucional, ya que la ley prohíbe en su artículo 4 la publicidad institucional que tenga como finalidad destacar los logros de gestión o los objetivos alcanzados por los sujetos mencionados en el artículo 1 de la ley.

A unas fiestas que son un mero copia-pega, con algún ejemplo de esa caspa que parece ir en el ADN del Equipo de Gobierno del PP, se une un uso fraudulento del Programa. Suponemos que pretenderá compensar lo que ella considera un maltrato mediático hacia su persona, pero para ello que se gaste los fondos de su grupo o partido y que no se haga en el Programa de nuestras fiestas patronales.