• La Xunta apoya acciones silvícolas en cerca de 3.000 hectáreas de monte pertenecientes a 38 ayuntamientos ourensanos para la prevención de incendios de cara al año que viene
  • El Diario Oficial de Galicia viene de publicar recientemente la resolución por la que se hacen públicas estas aportaciones, cofinanciadas por el Feader
  • La delegada territorial en Ourense, Marisol Díaz Mouteira, puso en valor los trabajos realizados por 139 comunidades de montes vecinales comunales, dos particulares y una agrupación
  • Al amparo de la pasada convocatoria, a CMVMC Cebral do Irixo llevó a cabo trabajos de desbroce, poda y trituración en masas coníferas existentes en 3,93 hectáreas

 

La delegada territorial de la Xunta en Ourense, Marisol Díaz Mouteira, conoció ayer los trabajos silvícolas realizados por la Comunidad de Montes Vecinal en Man Común (CMVMV) Cebral, en la parroquia de Froufe del ayuntamiento de O Irixo, de prevención de los daños causados a los bosques por incendios, desastres naturales y para el incremento de la capacidad de adaptación y del valor ambiental de los ecosistemas forestales. Esta comunidad fue una de las beneficiarias el año pasado por las ayudas para el desarrollo de estas actuaciones concedidas por la Consellería de Medio Rural. El Diario Oficial de Galicia Galicia publicó recientemente la resolución de la Dirección General de Planificación y Ordenación Forestal por la que se hacen públicas las aportaciones correspondientes a la convocatoria de este año 2019/2020. En la provincia ourensana, en total fueron 144 los beneficiarios de estas aportaciones, cofinanciadas por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader), y que intervendrán en casi 3.000 hectáreas, pertenecientes a 38 ayuntamientos ourensanos.

Díaz Mouteira, acompañada por el alcalde de O Irixo, Manuel Cerdeira y el jefe territorial de Medio Rural, Yago Borrajo, supervisó las actuaciones realizadas, al amparo de esta orden, en una extensión de 8,93 hectáreas que consistieron en un desbroce y poda en masas coníferas para mejorar su estado y aumentar su valor. Asimismo, los restos de las podas se trituraron in situ, picados y esparcidos homogeneamente por el terreno. Según la memoria del proyecto, en el caso de extracción de los restos para su aprovechamiento como biomasa, la comunidad de montes deberá justificarla documentalmente junto con la notificación final de los trabajos.

Los beneficiarios de estas ayudas son mayoritariamente comunidades de montes vecinales a mancomún (139), seguido de propietarios particulares de forma individual (2) y de las Sociedades de Fomento Forestal (Sofor) u otro tipo de sociedades y agrupaciones de propietarios particulares formalmente constituidas e inscritas en el Registro de Asociaciones de la Xunta (1). La provincia de Ourense fue la que acaparó más ayudas tanto desde el punto de vista económico, como de número de expedientes o de hectáreas trabajadas.

Esta orden contempla dos líneas de actuación. La primera, y más exitosa, apoya la realización de tratamientos silvícolas preventivos de incendios forestales, tales como rareos, desbroces y podas en masas estables de coníferas. Para este tipo de trabajos se aprobaron 98 expedientes, lo que permitirá actuar sobre 2.075 hectáreas.

La segunda línea de actuación está dedicada a tratamientos silvícolas y plantaciones puntuales de determinados árboles, directamente vinculados al incremento de los valores ecológicos de los montes. Se trata de masas de frondosas caducifolias, alcornoques y encinas. También se subvenciona mediante esta línea a regeneración y/o mejora de sotos de castaños. En este caso, se contabilizan 46 beneficiarios para realizar acciones en 825 hectáreas.

De este modo, la Xunta de Galicia apoya acciones de prevención contra los incendios  forestales de cara al año que viene. En el que se refiere al presente ejercicio (convocatoria 2018/2019) en la provincia se aprobaron 122 acciones que posibilitaron actuar en más de 2.700 hectáreas, correspondientes a la convocatoria de 2018. A nivel autonómico, fueron 392 los beneficiarios por estas aportaciones que desarrollaron labores silvícolas en más de 5.500 hectáreas.