• Unas analíticas realizadas un mes certificaron que el agua sin control sanitario puede encerrar riesgo para la salud

Fuente de cernego

 

Existe la costumbre de beber en fuentes públicas, pero el agua no siempre reúne todas las garantías sanitarias, principalmente durante el verano, al carecer de controles. Prueba de ello fueron los análisis que realizó el pasado mes de mayo la Concejalía de Sanidad de Vilamartín de Valdeorras en el municipio, recogiendo y analizando muestras de 17 fuentes públicas. El resultado arrojó  una contaminación microbiológica por Enterococos, E. Coli y Coliformes totales. Es decir, también había presencia de aguas fecales.

El problema es que el agua de una fuente puede no estar contaminada en el momento de recoger la muestra, pero sí al día siguiente, de modo que los análisis que se realizan tienen, simplemente, un valor orientativo y sólo sirven para dar unas recomendaciones generales. Esto se traduce en que las fuentes que provienen de acuíferos naturales, al no llevar ningún sistema de control, nunca podrá darse como “apta para el consumo humano”, según advierte la Concejalía.

 Por dicho motivo, el  Ayuntamiento de Vilamartín señalizó las fuentes en las que se detectó un nivel de contaminación peligroso para la salud  con carteles que dicen  “agua no apta para el consumo humano”.

La Concejalía de Sanidad recuerda que cuando el cartel indica “agua sin garantía sanitaria”, significa que los análisis bacteriológicos que se realizan en un determinado hacen posible consumirla por la ausencia o muy bajo nivel de contaminación microbiológica, pero se advierte que siempre será bajo su responsabilidad.

En esta ocasión, las fuentes que resultaron no ser aptas para el consumo humano fueron la de Arcos (plaza), Cernego (plaza); Correxais (la fuente de la plaza y la de medio pozo), Penouta (fuente del cementerio), Arnado (en la plaza) y la Fuente de la Carretera de Arnado.

La creencia de que el agua de las fuentes de manantiales naturales es pura y saludable no es siempre así y el Ayuntamiento de Vilamartín ha puesto las medidas para advertirlo a la población.

Plaza de Cernego