• Por el sumiller José Luis del Campo

 

Hablamos de una blanca como es la Airén. Ocupa un casi la cuarta parte de toda la superficie de uva cultivada en España (es la número uno del ranking con la tempranillo muy próxima) y a nivel mundial es la primera varietal del mundo a la hora de elaborar vinos monovarietales (siendo la tercera más cultivada).

La Airén es también conocida como Forcallat, Forcallada, Forcalla, Valdepeñas, Manchega, Forcayet, Lairen, Burra Blanca y Burrablanca.

Esta varietal nos da vinos con buenos aromas y acidez moderada, con mucho peso a la hora de la elaboración de vinos jóvenes sin crianza y con clara tendencia tradicional.

Se trata de una varietal que presenta una alta graduación alcohólica y su cultivo extensivo, hace que una de sus salidas comerciales sea la de producción de alcohol, lo que ha contribuido tristemente en que tradicionalmente haya tenido mala fama.

Otro de sus usos es participar en la elaboración del brandy o para hacer vinos de mesa sencillos para el consumo local.

Airén es hablar sin duda de La Mancha y Valdepeñas regiones vitivinícolas, donde su tolerancia, condiciones secas calientes y suelos pobres hicieron perfecto el cultivo de esta varietal.

También se mezcló con Cencibel (el clon local del Tempranillo) para producir vinos tintos más ligeros de cuerpo. Recientemente, sin embargo, con un manejo cuidadoso y una mejor vinificación, la Airén se ha utilizado para crear vinos simples y refrescantes y secos blancos de calidad razonable.

Los gustos de los consumidores hacia vinos blancos más ligeros y afrutados han hecho que esta uva haya caído en popularidad.

En las Islas Canarias, Airén se conoce con el nombre de Burra Blanca, se utiliza principalmente como un ingrediente de mezcla para producir vinos blancos secos, junto Malvasía, Breval y Listán Blanco (Palomino).