• La Asociación Agraria de Galicia pide a la Consellería de Medio Ambiente que convoque a la Mesa de la Sequía
  • Ante la gravedad de la situación para los ganaderos y agricultores por la falta de agua, solicitan que se habiliten medidas excepcionales

Bueyes de Mario Nogueira (Quiroga)

 

Ante la grabe situación que están viviendo los ganaderos y los agricultores gallegos por la falta de agua, la Asociación Agraria de Galicia solicita a la Consellería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio que convoque lo antes posible a la Mesa de la Sequía. Una convocatoria que sólo puede hacer el departamento dirigido por Beatriz Mato.

Habida cuenta los graves problemas a los que se está enfrentando el rural en nuestra comunidad, desde la asociación aseguran que “no se puede demorar más la primera reunión de la Mesa de la Sequía. Los miembros de la misma deben estudiar a fondo la situación que están sufriendo nuestros agricultores, y decidir qué medidas extraordinarias se deben tomar para intentar reducir los daños en los cultivos”.

Sin cosecha suficiente
La situación está afectando a la gran mayoría de los ganaderos gallegos. El propietario de una explotación en el ayuntamiento lucense de O Corgo, José Chousa, aseguró que “a día de hoy los profesionales no somos capaces de conseguir todo el alimento que necesitamos. Este año se va a recoger en Galicia menos de la mitad de hierba que recolectamos en el 2016 y, además, los precios de la paja cada vez están más altos. De promedio, se está pagando por ella un 400% más que hace doce meses. Un problema que se está viendo agravado porque vamos a tener que comenzar a recoger el maíz en los próximos días, un mes antes del ideal, porque la sequía lo quemó todo y no dejó ni una espiga”.

En el que se refiere al maíz, la situación no es tan extrema en la comarca de Bergantiños, pero los agricultores tampoco se libraron de la sequía. Juan Carlos García Pose, que plantó varias hectáreas de maíz en Coristaco, afirma que “el que se sembró en marzo o a principios de abril prendió bastante bien. El problema surge con las plantaciones hechas a partir de mayo, después de tener recogida ya la hierba. En esos casos, la sequía hizo estragos. Unos daños que se multiplican los días de calor en los que sopla el viento del Noreste”.

Sin agua para el ganado
A sequía también afecta a la hidratación del ganado. El número de pozos secos aumenta diariamente, por lo que cada vez son más los ganaderos que tienen que acarrear agua para darle de beber a los animales.

José Chousa los explicó que “el 2017 está siendo un año horrible. No es un problema solo del verano, la sequía comenzó en marzo. En esta época, nos me los tendría que estar almacenando los alimentos para el invierno, pero no tenemos de sobra. Realmente, a partir de diciembre, no sé que le vamos a dar de comer al ganado”.

Por todos estos motivos, la Asociación Agraria de Galicia quiso extender su petición de ayuda a la Consellería de Medio Rural (que también forma parte de la Mesa de la Sequía), para que, dentro de sus competencias, “estudien qué tipo de ayudas podrían conceder para ayudar a los afectados”.