• Miles de personas de toda la geografía española volvieron a participar en la fiesta con mayor participación del municipio

Calor, mucho calor, aliviado por el frío más buscado de As Covas de Vilamartín, y muchas ganas de disfrutar del vino,  pinchos, de los amigos y la fiesta. Así dio comienzo la XXII edición de la Festa das Covas de Vilamartín que, un año más, recibió la visita de miles de personas procedentes de toda la geografía española, desde Galicia hasta Andalucía, pasando por Madrid. Y muchos de ellos ataviados con camisetas, abanicos, abalorios, sombreros y hasta algún disfraz para poner también su sello personal en la celebración.

En un entorno único, con miradores incluidos, el vino “regó” el paladar de los asistentes, que disfrutaron también de música para la ocasión hasta altas horas de la madrugada.

Una vez más quedó demostrado que la fiesta, con 45 covas que se llenaron de vida,  es una de las que registra mayor participación en el municipio y una fuente de atracción turística.

  • En imágenes:

A la entrada de una cova

Ambiente

Brindando en una cova

Con abanico

Con buen humor

Disfrutando de los miradores de la ruta

Dispuestos a pasarlo bien

Elvira, de la organización

En el acceso a una cova

En una cova

Otro grupo

Por la ruta

Preparadas para la ruta

Un grupo de A Rúa

Un grupo de Madrid

Un grupo de Mos, Pontevedra

Visitantes,