• Recreó la batalla de 1812 durante la que los vecinos lucharon impidiendo la entrada de las tropas napoleónicas

La Feria de 1812 de Petín fue escenario el sábado de la batalla entre vecinos y soldados franceses para impedir que las tropas napoleónicas entrasen y tomasen la localidad. Siguiendo el pasaje real de la historia, la Asociación Recreadores de Galicia, escenificó la batalla con salvas de fusilería.

Los vecinos se enfrentaron a los soldados franceses en distintos espacios de la localidad. Ambos bandos, fusiles en mano, se dispararon hasta llegar a la batalla cuerpo a cuerpo, generando una gran expectación entre el público asistente.

Para la batalla, hubo que pedir permisos especiales, aún cuando las armas fuesen de fogueo, según explicó Raquel Bautista, de la Asociación Cultural Fonte Grande, que organiza la feria.

La Asociación Recreadores de Galicia cumplió a la perfección la interpretación. Se trata de un colectivo histórico-cultural, con sede en Cambre (A Coruña), que recrea hechos históricos por toda la Comunidad gallega con el objetivo de divulgar y dar a conocer el pasado histórico. Uno de sus integrantes destacó que, en esta ocasión, la recreación también contó con figurantes ourensanos.

 Pero la feria volvió a brindar una jornada animada con las exposiciones de artesanía (barcos, radios, dulces, etc), un tren para los niños así como una pareja de bueyes, de Mario Nogueira,  de raza diferente a los de la  jornada anterior acompañados además de un carro con burros, que también llamaron la atención.

El sábado hubo cambio de raza en los bueyes

Carro con burros, en la feria

 

El sábado se cerró con un concierto en la taberna montada por la organización, donde se despachó churrasco. 

  • La batalla en imágenes y vídeo:

A por los franceses

Caen los soldados franceses

Cuerpo a cuerpo

Disparan los franceses

El cuerpo a cuerpo en la batalla

Empiezan a disparar

Las tropas francesas antes de iniciar la batalla

Los vencedores, el bando de Petín

Participantes

Petín se defiende del asedio francés