Hace ya un tiempo que me pregunto si alguna vez uno aprende a dejar de poner esperanza en la palabrería de las personas.

1

A dejar de crearse expectativas e ilusiones.

2

Ya sea en el amor, amistades, familia…

3

Dejar de esperar y dejar de estar decepcionado.

4

Entender que no todos actuamos de la misma manera y que no todo lo que se dice va a llegar a ser.

5

Aprender a valorar los hechos… Y nada más.

Esther Estoa