UrgenciasTras el conflicto generado por las continuas reparaciones del TAC que han acompañado a este centro hospitalario a lo largo de todo el verano, principalmente en el mes de julio, nuevos problemas se plantean en estos momentos, entre los cuales el más grave parece ser que afecta al servicio de anestesia.

Según la gerencia este problema no existe ya que hay cuatro anestesistas, los mismos que hay desde que este centro se aperturó. Lo que si admite es que se han suprimido las horas extras a los profesionales de este servicio lo que provoca que, durante su turno de trabajo correspondiente, si existe demanda de sus servicios en casos de urgencia puede que se colapse con otros casos e los que se necesite su presencia. Y, según indica el Sergas, ‘por mala suerte’, esto le ha ocurrido a una mujer que tenía programado un parto y llegado el momento de aplicarle la anestesia epidural no se le ha podido realizar ya que el anestesista que estaba en el puesto estaba atendiendo a otros casos de urgencia.

Por este motivo desde el Sergas se indica que este problema es puntual y no se debe a los recortes experimentados en los servicios médicos ofertados por el centro.

Ante esto, el comité de personal ha indicado que desde mediados de este mes uno de los anestesistas se encuentra de baja que no ha sido cubierta, motivo por el cual se están generando problemas en el servicio de anestesia de este centro.

El Sergas indica que las urgencias pueden surgir en cualquier momento y en un número elevado que haga que, con independencia de que el número de profesionales atendiendo los servicios sea el correcto, se produzcan retrasos inesperados y no deseados como es el ejemplo de esta mujer.

Lo que está claro es que de repetirse situaciones como estas, si los especialistas atienden operaciones programadas y llegan casos de urgencia, sería este servicio el que tendría los servicios colapsados.

La cuestión final es que una mujer a la cual le habían ofrecido el servicio de la anestesia epidural durante todo su embarazo, finalmente no ha disfrutado del mismo con independencia de quien sea el culpable.