• O Barco, tierra natal del autor, expone la “Crónica de mayo, París 1968”, un tema que nunca fue tratado por artistas gallegos

El próximo lunes, 30 de abril, será inaugurada en O Barco de Valdeorras, a las 20,30 horas, una exposición de pintura de Jesús Díaz Ferrer bautizada como “Crónica de mayo, París 1968”, coincidiendo con el 50 aniversario de los hechos ocurridos en la capital francesa en el citado año. La muestra, que consta de 25 dibujos a la tinta y 19 obras en acrílico sobre madera y papel de Jesús Díaz Ferrer (“Jesús del Barco”, como firmaba en sus primeras etapas)  permanecerá abierta en la sala de Abanca, situada en la Plaza del Príncipe de la localidad, hasta el 14 de mayo, en horarios de 19,00 a 21,00 horas (de lunes a viernes) y de 12,00 a 14,00 y de 19,00 a 21,00 horas los sábados.

Esta muestra no sería posible sin el trabajo de investigación y la reivindicación que ha hecho durante años del autor barquense el historiador Luis Enrique Rodríguez Arias, comisario de esta exposición, en la que ha contado, en esta ocasión, con la colaboración del Ayuntamiento de O Barco.

Luis Enrique Rodríguez Arias y el pintor Jesús Díaz Ferrer, fallecido hace un año

Y es que Jesús Díaz Ferrer, aún cuando era de O Barco,  pasó la mayor parte de su vida fuera (Madrid, París, Teruel…) y es uno de los pintores más desconocidos en su tierra natal y fuera de ella aún cuando merezca su espacio entre los artistas más ilustres.

La obra de Díaz Ferrer muestra con gran fuerza el dramatismo de las escenas de París en 1968, las luchas en las calles entre manifestantes y fuerzas antidisturbios; pancartas y pintadas, los edificios y calles emblemáticas donde transcurrieron los hechos que desembocaron en la que, tal vez, fue la mayor huelga de la historia de Europa occidental con cerca de 9 millones de obreros secundándola y la movilización de miles de estudiantes.

Luis Enrique Rodríguez Arias opina que es el momento de poner en valor la trayectoria y la obra brillante de Díaz Ferrer que, opina, debería ser incorporado a los manuales de texto. “Es original”, dice,  y prácticamente el único autor gallego que recogió los hechos de mayo del 68 en París. Tal vez sólo por eso, o bien evaluando el conjunto de su obra,  debería pasar a formar parte de  la historia del arte en Galicia.

Una de las obras de la exposición

 

Mayo del 68 en París, ¿qué podemos ver en la exposición?

La exposición parte de un cuaderno, de 25 láminas en blanco y negro, que son escenas directas, tipo fotoperiodismo, de la violencia de los hechos del 68, de los manifestantes, etc. Díaz Ferrer vivía en aquél año en París, donde residió 16 años (vivió 30 años en la capital francesa). Después hay otros 19 cuadros en color, en acrílico sobre madera y papel. Se pueden ver escenas de París en el 68, incluso una que presencia desde el balcón de su estudio, que es una especie de saqueo de las tiendas de su barrio con rotura de escaparates. También una pesadilla y un autorretrato, entre otras. Yo invito a visitarla. Vi el catálogo en la casa de su mujer, Micheline Langlois, y me pareció que era muy interesante. Le propuse hacer la exposición al Concello de O Barco y estuvo receptivo a esta iniciativa, asumiendo la “producción” de la exposición. Se ha hecho un catálogo para la exposición con la colaboración desinteresada del diseñador gráfico Joli Domínguez Real,  que asumió la maquetación; de José Ramón Castro, que aportó las fotografías y también de Gustavo Docampo, técnico de Cultura del Ayuntamiento de O Barco.

 

¿Las pinturas están a la venta?

No. Pertenecen a la colección de la viuda de Díaz Ferrer, Micheline Langlois, que las ha brindado con mucho gusto para la exposición.

 

La exposición persigue ser itinerante

Sí. Se está realizando un calendario para exponerla en otros lugares de Galicia y fuera de la Comunidad gallega. Está a disposición de los ayuntamientos y localidades que tengan interés en ella.

 

Como investigador de la figura de Díaz Ferrer, dices que es una exposición única, original y singular…

Sí, es una exposición única, si bien el autor tiene una obra muy variada. Estuve investigando y no es frecuente, es decir, no hay muchos autores gallegos que hayan convertido dichos hechos históricos del París de 1968 en un tema pictórico. Creo que ninguno.

 

¿Cuál es tu lectura de esta parte de la obra de Díaz Ferrer?

Pienso que detrás de ello hay una aversión innata a la violencia, que le repudiaba, que más allá de las ideas, la violencia no está justificada en ningún caso. Es una interpretación mía por las conversaciones que tuve en su día con él y con su viuda, Micheline Langlois.

 

Esta es la primera exposición después de la muerte de Díaz Ferrer en su tierra….

Sí. Antes hubo una en la galería Enrique Vázquez de Ferrol (A Coruña), después en la Soho de Vigo y, recientemente, en Vilamartín de Valdeorras.  Ahora, en su municipio natal, en O Barco. En la década de los 80 se había realizado una exposición en la villa barquense promovida por entonces CaixaGalicia de una colección particular de Díaz Ferrer pero el autor no llegó a tener constancia de la misma  pues eran cuadros de la entidad.

Luis Enrique con un autorretrato de Díaz Ferrer en una exposición anterior en Vilamartín

 

¿Qué supone para tí  esta exposición como historiador del Arte y especialista gallego contemporáneo después de estudiar y promocionar la figura de Díaz Ferrer?

Cuando me formé, estudié a autores entre los que bien podía figurar Díaz Ferrer, sin minusvalorar a ninguno. Para mí se trata de hacer justicia, de reconocer los valores pictóricos  y artísticos que tiene Jesús Díaz dentro de la Historia del Arte Gallego. Como gran conocedor de su obra, creo que detrás de su obra hay otra dimensión, que va más allá de muchos creadores gallegos que conocemos, sobre todo por la internacionalización de su pintura y no sólo por haber vivido fuera, sino por haberse empapado de muchas corrientes culturales, haber realizado una carrera ininterrumpida desde 1937 hasta 2017. Fue una persona que se dedicó toda su vida a pintar y a investigar, a modelar, a tallar, a hacer grabados etc. Tocó muchas facetas del arte, desde la orfebrería hasta otras artes como la música.

 

¿Cómo resumirías el perfil de Díaz Ferrer?

Nunca alardeaba. No era amante de las relaciones sociales pero, sin embargo,  estuvo en contacto con muchas personalidades de la cultura gallega y  las más universales. Llegó a conocer a Picasso, tuvo relación con Vicente Risco y me confesaba que cada vez que éste iba a Madrid hacía parada en su estudio. También con Florentino López Cuevillas,  con el arquitecto de Porriño Antonio Palacios, con grandes críticos de la época y galeristas como Aurelio Biosca. Sus inquietudes fueron las que hicieron que no lo conozcamos pues en la época en el que abandonó Madrid, en 1952, su proyección empezaba a ser importante, aparecía en los catálogos con artistas de primerísima talla. Sin embargo,  decidió su exilio artístico. Díaz Ferrer notaba que no podía pintar libremente determinados temas como, por ejemplo,  el desnudo. Su forma de tratarlo en aquél momento en España no era muy bien visto. Y se fue a París a cultivar un arte más libre. De modo que cuando despegaba su carrera en España se fue a la capital francesa, donde realizó una carrera muy interesante y tuvo relación con muchos movimientos desde los años 50 hasta 1982, fecha en que regresó a España. A su regreso, se tomó un retiro, se situó al margen del mundo social del arte, al margen de todo excepto de pintar y seguir haciendo cosas,  y ejecutó una obra que, vista en su conjunto, encaja perfectamente en el arte postmoderno. Llegó a los mismos postulados que había llegado el arte europeo occidental.  El vivió las últimas vanguardias y el postismo, un movimiento minoritario del que yo diría que fue inspirador. Son 70 años de una vida pictórica que son como un compendio de historia del arte  España.

 

El autor no está incorporado a los libros de texto, ¿es éste uno de tus objetivos?

Sí, su reconocimiento. No es pasión de “padre”. Cuanto más descubres a Díaz Ferrer, más merece la pena. No sé en qué nivel se puede colocar, pero no en la nada como está ahora mismo.

 

Conoció a Díaz Ferrer y eres amigo de su familia, ¿harás algún libro monográfico sobre su obra?

Me considero amigo y hago esto por devoción y pasión por la obra de Díaz Ferrer. No me mueve ningún otro interés.  No descarto hacer una publicación, pero de momento sólo he recopilado material para dar a conocer al autor y que pueda ser fuente de estudio.

 

Cartel