Drusila

Drusila

Se advierte a cualquier persona con férreos pensamientos idealistas y que vivan en absoluta coherencia con sus convicciones, dejen la lectura de este artículo aquí.
Incluyendo a aquellos que bregan en pos de eliminar del mundo todo producto de consumo elaborado por desaprensivas multinacionales, que, intentan una y otra vez liquidar al ser humano.

 

 
Porque este licor esta hecho en base a la bebida más representativa de la Nueva Roma, hablamos de la mundialmente conocida Coca Cola.

Sabido es la existencia de la popular “Cuba Libre” en homenaje a la Revolución, cuyos ingredientes son Coca Cola y Ron, una contradicción chocante.
O tal vez sea una sutil ironía elaborada por un mordaz desconocido.

Este excelente licor fue producto de un rapto de inspiración, un momento de ocio, desconociéndose si otra persona ha tenido esa misma idea, pero, he aquí la ilusión de dejar una huella en la historia con esta sencilla receta.

Dicho esto, vamos a la receta, seguramente en la heladera de cualquiera queda un resto de Coca Cola, ya sin gas, olvidada ahí, o quizás guardada ex profeso para aflojar tornillos o limpiar oxido.
De no ser así, se recomienda comprar al menos medio litro de Coca Cola, asegurándose que no flote un ratón o un dedo dentro de la botella. Si lo hubiera, tampoco hacer tanto escándalo, porque se han encontrado gusanos dentro de botellas de Tequila.

En una pequeña olla volcar el líquido cuya fórmula se dice desconocida, es un buen momento para reflexionar, se han desenredado cadenas de ADN, si han encontrado micro partículas sub atómicas, la ciencia hizo avances que parecen de ficción, pero, no pudo encontrar la dosificación exacta de los ingredientes del refresco que refresca mejor.

Sigamos, ya liquido en cacerola, cazo de hierro, lo que sea, prender el fuego, o la hornalla eléctrica y dejarlo hervir,
Quien tenga vocación de alquimista se maravillará con lo que sucede,al seguir paso a paso esa transmutación, de líquido lleno de burbujas, se convierte a medida que hierve en una sustancia parecida a lava volcánica. Es un buen momento para imaginarse frente a un crisol, en los sótanos de un edificio gótico, revolviendo incesantemente una misteriosa sustancia.

Aquellos cuyas almas son sensibles se extasiaran porque cuando hierve, toma un bellísimo color negro amarronado, o marrón negruzco, reflejos rojizos, extraños relampagueos indefinibles, y, se espesa, cada vez más. Los fulgores que despide sumada a la consistencia de roca fundida, ¡ah! si se es poeta, músico, o pintor el deleite es inmenso.
Eso si, por mas extasiado que se este, no dejar de revolver, porque la transmutación se completa adhiriéndose la sustancia con tanta obstinación a la olla que debe tirarse a la basura olla, y esa cosa totalmente ensamblada.

Los pragmáticos descubrirán que uno de los misteriosos ingredientes es azúcar. Y lo que se ve en el recipiente es un almíbar espeso.

Ahora, el siguiente paso esta al libre albedrío de quien manipule la sustancia base, esperar que se entibie y echarle alcohol.
Se recomienda vodka, pero también cualquier destilado, cantidad a gusto, pero, ya que se trata de un licor, cuidar de que no pierda la cualidad de espeso, es decir, cuando se sirva debe hacer el sonido típico de gorgoteo. Es un sonido inquietante, no se puede negar.

Será una bebida dulce, los de paladar delicado, los sibaritas, pueden agregarle pimienta de Cayena, nuez moscada y una pizca de sal. Y los aventureros probar con cualquier otro ingrediente, si le agrega azúcar hay algo que no entendió.
Será una bebida fuerte, ya que al ser, básicamente, azúcar y alcohol los entendidos sabrán la velocidad y capacidad de obnubilar de este brebaje.

Guardar en una botella de vidrio transparente, para gozar del fabuloso color, servir en pequeñas cantidades, y cuando pregunten que es, jamás, pero jamás confesar que se trata de Coca Cola, pueden inventar cualquier origen, asombrando al auditorio con estrafalarias historias.
De nada.

 

Sonia Drusila Trovato Menzel