• Hablamos de la reapertura con Ada, alma mater del establecimiento.
  • Pueden presumir de 1.800 metros cuadrados de finca reconvertida en huerta y terraza.

“Nueva normalidad” en La Moncloa, donde la seguridad de sus clientes es lo primero

La Moncloa ha iniciado su desescalada particular desde hace unas semanas, tiempo en el cual ha aprovechado patio y terraza para empezar a dar comidas. Sin embargo, lo primero y más importante ha sido aplicar rigurosas medidas de seguridad sanitaria por el bien de trabajadores, proveedores y clientes. Ada nos comenta que ya podría abrir los comedores pero prefiere esperar a julio, “vamos despacín, de momento lo primero es la seguridad”.

No han escatimado en medidas de protección, aprobadas por expertos en seguridad, para conseguir que este establecimiento garantice la seguridad en todas sus instalaciones. Para ello han adaptado la inspección sanitaria y desinfección a las necesidades actuales; ofrecen soluciones digitales para minimizar el contacto directo con superficies de los clientes -check-in online, información de servicios vía móvil, carta código QR, etc-; aplican rigurosos protocolos de limpieza y desinfección -habitaciones, restaurante y zonas comunes-; velan por el cumplimiento de normas de distanciamiento social; tienen material de protección personal para clientes, empleados y proveedores; y cumplen con protocolos de seguridad y salud para empleados. Un control, en definitiva, que hace de la Moncloa uno de los lugares más seguros que conozcamos para desconectar y salir de casa.

 

Hemos descansado algo, pero no mucho porque hemos estado muy ocupados con la finca que tenemos para los eventos, cerrando la finca y plantando la huerta

 

Preguntamos por las ocupaciones de Ada y Álvaro, otro puntal en La Moncloa, durante el confinamiento. “Hemos descansado algo, pero no mucho porque hemos estado muy ocupados con la finca que tenemos para los eventos, cerrando la finca y plantando la huerta”. Se trata de un terreno de 1.800 metros cuadrados que han reconvertido en huerta y en un amplio jardín. De la huerta se ha encargado Álvaro y el jardín es ahora una amplia terraza, un lugar “donde los clientes están anchísimos, más seguros imposible”, nos comenta entre risas Ada. Y no es para menos su comentario pues en el espacio se distribuyen 30 hamacas y 10 mesas.

 

De la huerta se ha encargado Álvaro y el jardín es ahora una amplia terraza, un lugar “donde los clientes están anchísimos, más seguros imposible”

 

Álvaro en la huerta

 

Como anécdotas de esta desescalada nos cuenta Ada que tuvieron ocasión de hacer de “compinches” para una comida muy especial y emotiva en la que una pareja quiso sorprender a sus respectivos padres. No se habían podido ver en toda la cuarentena y escogieron este lugar para ‘reencontrarse’ y para comunicarles que iban a ser abuelos, pero lo descubrieron ellos mismos tras leerlo en una tarjeta que había bajo los platos. Y también le ha llamado la atención que varias familias hayan escogido su establecimiento para celebrar estos días cumpleaños en familia, cumpleaños que por culpa del confinamiento no se han podido celebrar como hubieran deseado.

 

De lunes a jueves de 19.00 a 23.00 h. nos recomiendan “el tardeo”

Lugar ideal para el “tardeo” 

 

Acabando la conversación, nos recuerda la gerencia que los viernes y sábados están dando comidas y cenas, mientras que los domingos se centran en los vermús y las comidas. De lunes a jueves de 19.00 a 23.00 h. nos recomiendan “el tardeo”, acción de disfrutar de la tarde en la terraza-jardín y bien acompañados de un té frío, un combinado o un mojito.

 

  • Espacios para disfrutar, desconectar y pasar momentos inolvidables

  • Combinados y mojitos no faltan entre las opciones de La Moncloa

 

  • Y como siempre, cuidando todos los detalles