• Este enamorado de las radios de Petín cataloga más de 800 para una mejor localización en la nueva sala del museo habilitado en el complejo hostelero Paladium

Ignacio Rodríguez con su radio favorita americana de 1920

 

Ignacio Rodríguez Rodríguez, vecino de Petín, es conocido por su afición a coleccionar, comprar y reparar con sus propias manos radios antiguas. Si no funcionan, las arregla, y si le faltan piezas que no existen en el mercado, las construye. Cuenta con una colección de más de 800, de las que una parte son de dos coleccionistas más, que están expuestas de forma permanente en el complejo hostelero Paladium.

Ignacio Rodríguez muestra el mecanismo arreglado por él de esta curiosa radio de los años 20

 

Precisamente,  en las últimas semanas, este museo de la radio ha sido trasladado a una nueva sala del citado establecimiento hostelero con el fin de facilitar las visitas y contribuir a una buena conservación de estas “joyas”, que datan desde el siglo XIX hasta la actualidad.

Ignacio Rodríguez pone en marcha una radio de 1950

 

Ignacio Rodríguez señala que “se cambian de sala en el museo del Paladium porque también les hacía falta espacio para comedores, pero la reordenación no afecta a la gran calidad de esta exposición permanente”. Cuenta que,  en este momento,  está realizando una ficha de todas de las radios con el fin de recoger todos los datos de cada una de ellas y  saber qué lugar ocupan en las estanterías de este museo. “Si alguien me pregunta si tengo un modelo concreto las localizo de inmediato en la sala”, apunta.

Más radios antiguas

 

Las que tiene catalogadas  contemplan “fecha de revisión, dónde las compré, cuál fue su precio de compra, al que se puede vender y todos los detalles de la vida e historia de cada una de ellas”. En este sentido, cita que sus radios se pueden ver en internet, en radiomuseum.org, donde muestra 700.

Lleva dedicándose en cuerpo y alma a sus radios desde que se jubiló, hace 13 años: “No soy un coleccionista al uso, voy más allá, pues yo las compro aunque estén en mal estado y después las reparo. Restauro válvulas, los botones y otras piezas que llevan en su interior, y si el exterior de la radio está muy mal recurro a un amigo para la restauración”, apunta.

Otras radios

 

Ignacio Rodríguez, que ha ido ampliando la colección al paso de los años, explica que una vez arregladas las radios, cuando pasan tres años en una estantería, “pueden dejar de funcionar porque se estropean solas, el condensador que tienen puede reventar,  de ahí que deban pasar una “ITV” anual, hay que hacer una labor de mantenimiento al año o mantenimiento”.

Radios antiguas

 

Una  de sus radios favoritas es una americana de 1920, para las que el mismo ha construido piezas, pero le gustan todas y es que su amor por las radios antiguas la mueve “ese gusanillo, que te empuja a comprarlas, arreglarlas y restauralas. Me gusta mucho”.

Si alguien conoce las radios antiguas y todos los entresijos de la historia de las mismas, ese es Ignacio Rodríguez.