• Galicia despide una primavera muy cálida y con precipitaciones dentro de la normalidad
  • La temperatura media de la estación consiguió un valor de 14ºC, por lo que estuvo 1.68ºC por encima, tanto por las temperaturas máxima y mínimas registradas
  • El mes de mayo dejó una anomalía media de mayo de 3.32 ºC, hecho que lo define como extremadamente cálido y convirtiéndolo en el mayo más cálido registrado en toda la serie desde 1961
  • En cuanto a la pluviosidad, destaca el comportamiento del mes de marzo en el que se registraron lluvias un 40% por encima de lo esperado, circunstancia que define esta mensualidad como húmedo. En abril las precipitaciones fueron normales
  • Las lluvias de mayo registraron una anomalía media de casi un 50% por debajo de lo normal
  • Los tres meses estuvieron caracterizados por tiempo cambiante pero que en general los días de frío fueron suaves, con mínimas mucho más cálidas de lo normal

 

Galicia vivió una primavera climatológica muy cálida y normal en cuanto a las precipitaciones. Estas fueron las principales características de un período que estuvo marcado por la variabilidad, diversidad y tiempo cambiante, tal y como se recoge en el resumen del informe estacional elaborado por Meteogalicia.

Así, la temperatura de la primavera de 2020 (meses de marzo, abril y mayo) fue muy cálida, con una anomalía positiva en la temperatura media de 1.68 ºC. Los tres meses estuvieron caracterizados por tiempo cambiante, pero en general los días de frío fueron suaves, con mínimas mucho más cálidas de lo normal.

Marzo estuvo caracterizado por la variabilidad y la diversidad de situaciones. La anomalía media de la temperatura fue de 0.32 ºC, lo que hace que el mes pueda considerarse en el conjunto de Galicia como ligeramente cálido. Este valor se debió principalmente a las temperaturas mínimas que resultaron cálidas (anomalía de 0.63 ºC),ya que las máximas se mantuvieron dentro del rango normal (anomalía de 0.02 ºC).

El mes de abril quedó caracterizado por un tiempo muy cambiante también (propio del inicio de la primavera), pero con un predominio de la inestabilidad atmosférica. Esto explica las grandes anomalías de temperatura, con valores diurnos normales -que dejaron el promedio de las temperaturas máximas cerca de la normalidad-; mientras que las mínimas fueron mucho más elevadas de lo esperado (anomalía de 2.31 ºC), ya que apenas aparecieron noches despejadas y con viento en calma, que son las que en esta época pueden dejar temperaturas muy bajas. La anomalía media de la temperatura de abril se situó en los 1.39ºC (mayoritariamente debido a las mínimas), por lo que se considera un mes como muy cálido.

La primavera finalizó con un mes de mayo extremadamente cálido, pero con dos mitades bien diferenciadas: la primera quincena estuvo caracterizada por el tiempo irregular y cambiante, que fue bastante suave. Por el contrario, en la segunda, la estabilidad fue la predominante, dejando tiempo seco y con temperaturas muy elevadas, lo que impulsó el promedio hacia arriba. Las máximas (con una anomalía de 4.15 ºC) y las mínimas (con una anomalía de 2.49 ºC) estuvieron en promedio muy por encima de lo normal en esta época del año; por lo que el promedio de mayo fue de 3.32 ºC, calificándose el mes como extremadamente cálido y convirtiéndolo en el mayo más cálido registrado en toda la serie desde 1961.

Precipitaciones normales de la primavera

Por lo que respecta a las precipitaciones, la pasada primavera se movió dentro de la normalidad si las comparamos con el período de referencia 1981-2010, con un marzo y abril normal y un mayo muy seco. El informe de Meteogalicia concluye que la cantidad de lluvia media recogida fue de 307 litros por metro cuadrado.

Por meses, el comportamiento de marzo tendió a superar los valores normales, gracias a las lluvias registradas en la primera semana, cuando las borrascas fueron muy activas y dejaron cantidades significativas de precipitaciones, con una anomalía media de un 40% por encima. En abril, también volvieron a estar por encima de lo esperado, un 8%, debido a las situaciones frontales con más frecuencia de lo habitual.

En el mes de mayo, las lluvias estuvieron en general por debajo de lo habitual, principalmente debido a la ausencia de lluvias generalizadas en la segunda quincena del mes. Las precipitaciones registradas fueron de tipo convectivo, muy irregularmente repartidas, que hicieron que en puntos concretos las lluvias pudieran ser normales o mismo superiores a las esperadas en mayo, sin embargo, la anomalía media de las precipitaciones para este mes de mayo en toda Galicia, fue de un 49% por debajo de lo normal, por lo que el mes se considera como muy seco, teniendo en cuenta el conjunto de la Comunidad.

Así, analizando las precipitaciones esta primavera se sitúa muy próxima a la del año pasado, ambas dentro de la normalidad y muy alejadas de la del año 2018, que fue la segunda más húmeda de la serie histórica.