• Año tras año un manto de espuma envuelve el agua sin que ningún organismo tome cartas en el asunto

El agua con un manto de motas blancas de origen desconocido

 

El río Sil a su paso por O Barco de Valdeorras vuelve a revelar un manto de vertidos desconocidos en forma de espuma casi “sólida” (se va deshaciendo en el agua) de origen y procedencia desconocida (no se ha investigado o no trasciende la investigación).

El río Sil en O Barco

 

El problema es viejo, muy viejo,  y se repite cada año sin que ninguna autoridad competente haya tomado cartas en el asunto. Las manchas y espuma flotante se ignora por parte de los organismos que deberían velar por la salud del río.

El vertido

 

Esta realidad, a la vista de todas las personas que transitan por el río, genera impotencia y un profundo malestar entre los vecinos, principalmente entre aquellos que no quieren vivir a espaldas del río  ya que es uno de los espacios que dan identidad a la villa barquense.

Estos vertidos ponen en evidencia el escaso interés medioambiental por el río Sil. Unos piensan que es aceite “semisolidificado”, otros que es el resultado de aguas fecales vertidas en el cauce y hay quien opina que son vertidos de empresas situadas río arriba. 

La espuma flotante

 

Sea como fuere, la estampa provoca tristeza y el calificativo o símil que nadie querría realizar pronunciar nunca: parece una cloaca.

Año tras año la espuma sobre el sil sigue abriendo un gran interrogante sobre su procedencia y naturaleza a la espera de que algún organismo se decida a tomar medidas.

La espuma sobre el cauce