• Este monumento de la Ribeira Sacra contará con obras por valor de 228.000 euros

 

La Consellería de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria acaba de publicar en el Diario Oficial de Galicia la licitación del contrato de obras de conservación y de mejora de accesibilidad del Monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil, en la localidad ourensana de Parada de Sil, por importe de más de 228.000 euros.

El monasterio fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2009 y se encuentra en el corazón de la Ribeira Sacra. No en vano, este monasterio fue incluido en el expediente de incoación como BIC de la Ribeira Sacra como bien vinculado al paisaje cultural.

Para facilitar el acceso al monumento, especialmente para las personas con movilidad reducida, se reordenarán los escalones de la escalera de bajada al monasterio, desde el aparcamiento; y se remodelará la cuesta de acceso para adaptarla a las normas de accesibilidad dotándola de un pavimento de hormigón y de una nueva baranda de madera.

 

En lo que se refiere a la conservación del monasterio, el proyecto contempla el relevo de la cubierta actual de teja y placas onduladas por otra de similares características, saneando y reparando el entablado; el relevo de las cubiertas de vidrio existentes en el solarium y junto a la torre; así como reparaciones puntuales del forjado de madera, de su baranda y de la galería existente.

Además, se sustituirá el altar de la iglesia por otro de menores dimensiones, y se reubicará la lauda. De este modo, se busca solucionar los problemas de humedades existentes debido a las filtraciones de agua existentes a través de las cubiertas, lucernarios y carpinterías por el levantamiento de tejas y rotura de cristales.

Las primeras referencias de la existencia del monasterio datan del siglo IX, cuando pertenecía a la regla de San Fructuoso. En el siglo X adoptó la de San Bieito, con la que disfrutó de gran esplendor hasta el siglo XIV. Con los Reyes Católicos, y debido a la centralización monástica, Santa Cristina de Ribas de Sil perdió importancia y se convirtió en priorato de Santo Estevo, lo que derivó en un cambio de usos y alteración de la distribución original de las dependencias del monasterio. Hoy en día se conservan la iglesia y dos partes del antiguo claustro arrimado al norte del templo pero remodelado en estilo neoclásico.