Drusila

Drusila

Por estos días, hace ya un año, comencé a colaborar con “el Valdeorras”, un amigo me propuso escribir sobre temáticas a elección.

Obvio, acepté encantada, sin embargo, con el pesimismo propio de buena porteña, supuse que no iba a durar, o quizá algo de lo que escribiera no resultara apropiado, o…

También, siendo dibujante, consideré ilustrar todos y cada uno de mis escritos.

El caso es que con el correr de los meses no solo encontré libertad total para expresarme, empecé a sospechar demás que alguien se tomaba el trabajo de leer mis pequeños artículos.

Aquí, desde Buenos Aires, a catorce mil kilómetros de distancia, establecí este monólogo con ustedes, sabiendo que me enfrento a opiniones diversas más validas que la mía, echando en falta quizá el debate, el “No, mira que en esto que afirmas te equivocas”.

A estas alturas me han de conocer bien por, justamente, la libertad dada en elegir sobre qué escribir y cómo.

Y así, con mis errores y aciertos, sólo deseo agradecer “el Valdeorras”, el respeto y toda la generosidad en brindarme este espacio.

Y agradecer al lector que, quizá frunza el ceño ante alguna afirmación de mi parte, o sonría ante otra, lo maravilloso es poder “decir”. Eso no tiene precio.

Por todo esto y por mucho más, SÓLO GRACIAS.

Sonia Drusila Trovato Menzel