• La Xunta reafirma su compromiso en la lucha contra la violencia de género con un curso impartido a los profesionales de la psicología
  • La formación se incluye en el convenio entre la Vicepresidencia de la Xunta y la Consellería de Sanidad en el marco del Pacto de Estado contra la Violencia de Género que cuenta con un presupuesto de 290.000 euros

 

La secretaria general de Igualdad, Susana López Abella, participó esta semana en la inauguración de un curso básico de formación en perspectiva de género y violencia de género para profesionales de la psicología clínica y sanitaria, que se imparte en la facultad de Psicología de la Universidad de Santiago.

Este curso está organizado de acuerdo al convenio de colaboración entre la Vicepresidencia de la Xunta y la Consellería de Sanidad, para dar cumplimiento a los objetivos del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, que cuenta con un presupuesto de 290.000 euros. La formación está encaminada a ofrecer a los profesionales de la psicología en el ámbito de la salud una preparación básica y especializada en género, perspectiva de género y violencia de género, que garantice una mejor respuesta asistencial.

Con esta formación se pretende sensibilizar a los profesionales sanitarios sobre el impacto en la salud de la violencia de género; optimizar la prevención, detección y atención de sus efectos; adecuar la actuación profesional a la demanda; y mejorar la coordinación y derivación para dar cobertura a las personas afectadas.

La secretaria general de Igualdad destacó que los servicios sanitarios desempeñan un papel crucial para ayudar a las mujeres que sufren violencia de género.

López Abella explicó que el sistema sanitario es “una de las primeras puertas de entrada y de contacto de estas mujeres con los servicios públicos” y, por tanto, los profesionales sanitarios son las primeras personas a las que las mujeres víctimas de violencia de género piden ayuda. Por eso, insistió en que la detección de la situación de violencia por parte del personal sanitario “predispondrá a la ruptura del silencio y supondrá el primer paso para la visualización del problema”.

El Pacto de Estado contra la Violencia de Género recoge el impulso de la formación de los distintos agentes para que garantice la mejor respuesta asistencial. En el caso de los centros sanitarios propone la utilización de las consultas médicas como plataformas informativas sobre la violencia de género, así como la elaboración de protocolos de detección precoz a través de una mayor formación especializada.