• Galicia registró un mes de agosto normal en cuanto a las lluvias y caracterizado por la gran variabilidad de las temperaturas
  • El avance del informe climatológico de Meteogalicia subraya que fue un período de notables contrastes entre las distintas zonas del territorio

 

La variabilidad está siendo la tónica dominante de este verano en Galicia, que después de un mes de julio marcado por los continuos cambios de tiempo, registró también un agosto de contrastes sobre todo en lo que respecta a las temperaturas. Según el resumen climatológico elaborado por Meteogalicia, el mes pasado se caracterizó por presentar registros de lluvia absolutamente normales para esta época del año y temperaturas muy variables y con notables diferencias dentro de la comunidad.

Esta situación se explica por la gran variabilidad de las condiciones meteorológicas detectada a lo largo de todo el mes. Así, agosto comenzó con un anticiclón que dio paso a una segunda semana marcada por la entrada de varias borrascas profundas y muy activas, impropias de esta época del año. Fueron las lluvias inscritas en este período junto a las que dejó a su paso por Galicia un segundo frente el día 18 las que contribuyeron a que el saldo de lluvias al final del mes se situara dentro de la normalidad.

Este contraste entre los primeros compases de agosto y una segunda mitad en la que predominaron las situaciones anticiclónicas se tradujo en una gran variabilidad en lo que respecta a las temperaturas, con valores muy bajos para esta época del año entre los días 6 y 12 de agosto, que se vieron compensados después con las masas de aire cálido que entraron en la comunidad durante la segunda quincena.

Si se comparan los datos de agosto con los valores medios de las estaciones más representativas durante el período de referencia 1981-2010, los termómetros se situaron de promedio en el conjunto de Galicia apenas 0,18 grados por encima de lo habitual para este mes. En todo caso, se detectaron grandes contrastes dentro del territorio. Así, agosto fue muy frío en algunos puntos del litoral atlántico y en muchas localidades ourensanas, con temperaturas medias casi 1 grado por debajo de lo esperado. En el extremo contrario se situó la provincia de Lugo y el tercio norte de la comunidad, con anomalías en la temperatura positivas y que en algunas zonas llegaron a situarse incluso 1,7 grados por encima de los valores históricos.

Máximas y mínimas por comarcas

Los termómetros alcanzaron en agosto sus valores más altos en el Miño y en las comarcas de Verín y Valdeorras, en la provincia de Ourense, y en la zona del Condado, en la de Pontevedra, donde las temperaturas máximas se situaron de promedio por encima de los 31 grados. Por el contrario, los registros más discretos de las temperaturas máximas se concentraron en el oeste de la provincia coruñesa y en las zonas más altas de la comunidad, con valores próximos a los 16 grados.

En cuanto a las mínimas, el promedio se situó cerca de los 8 grados en Verín y en zonas de alta montaña de Ourense, mientras que en la práctica totalidad del litoral gallego se registraron valores medios entorno a los 17 grados.

En lo que respecta a las precipitaciones, la normalidad que marcó en Galicia este mes de agosto contrasta con la situación que se vivió durante los tres últimos veranos, marcados precisamente por la escasez de lluvias. De hecho, el año pasado agosto se cerró con un déficit pluviométrico del 65% en comparación con las precipitaciones medias del período 1981-2010.