• Así lo acaba de notificar la Xunta
  • Las aportaciones sirven para poner en valor la riqueza histórica y paisajística de estos destinos, que pueden resultar estratégicos en el nuevo escenario

 

La Consellería de Cultura y Turismo acaba de notificar ayudas por importe total de 1.092.100 euros a 49 ayuntamientos de la provincia de Lugo para el desarrollo de actuaciones de recuperación, accesibilidad y señalización de los recursos turísticos en medio rural.

Estas aportaciones sirven para poner en valor la riqueza histórica, cultural, patrimonial y paisajística de estos destinos, que pueden resultar estratégicos y alzarse en el nuevo escenario poscoronavirus como alternativa a descubrir.

La Consellería retomó y reforzó esta línea de subvenciones, convocada en noviembre y que tuvo que ser paralizada por la crisis sanitaria de la covid-19, incrementando el presupuesto e introduciendo una nueva fórmula administrativa con los ayuntamientos que la solicitaron, por la que pasarán a gestionarse a través de convenios para agilizar la tramitación, pactando los objetivos de las aportaciones para adaptarlos a cada caso particular, garantizando así su ejecución.

Estas medidas se enmarcan en el esfuerzo que está realizando la Xunta para promover Galicia como destino seguro, en el que puede jugar un papel principal la consolidación de la oferta turística en las zonas rurales.

El importe máximo de la subvención que se abona a los ayuntamientos es del 85 % de la inversión subvencionable, con el límite máximo de 30.000 euros. En la provincia obtuvieron aportaciones todos los municipios que la solicitaron, y 13 proyectos acceden a la cuantía máxima.

Tipos de actuaciones

Las ayudas para la mejora de infraestructuras turísticas en el rural buscan el embellecimiento el recurso así como la mejora del entorno, principalmente en aspectos básicos como la accesibilidad y la señalización.

Así, se sufragan acciones como la recuperación de elementos de interés etnográfico o de la arquitectura tradicional, iluminación ornamental, miradores paisajísticos, estacionamientos, vías, ocultamiento de colectores y cables, y eliminación de barreras arquitectónicas, entre otras. Las obras deben utilizar materiales constructivos que permitan la integración armónica y respetuosa con el entorno en que se encuentra el recurso.