• La Diputación de Ourense destinará ayudas a ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes para puntos de atención a la primera infancia

 

La Diputación de Ourense llevará a pleno el próximo viernes, para su aprobación definitiva, las bases reguladoras del Programa de cooperación con los ayuntamientos “BenOurense Infancia”, para la concesión de subvenciones a puntos de atención a la primera infancia (PAI) 2019. Esta línea de ayudas, para la que se destinan en total 125.000 euros para municipios de menos de 5.000 habitantes de la provincia de Ourense, tiene como objeto la tramitación y concesión de subvenciones del Programa “BenOurense Infancia”, destinadas a las corporaciones locales para el mantenimiento de los “Puntos de Atención a Primera Infancia (PAI)”.

Los PAI son establecimientos de carácter diurno y titularidad municipal, situados en ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes y encuadrados en los servicios sociales especializados de los ayuntamientos. Tienen por finalidad prestar apoyo a los padres, tutores y guardadores de los niños de entre 3 meses y 3 años. A través de este programa la Diputación de Ourense subvencionará gastos de personal, gastos de mantenimiento de los centros y demás gastos inherentes a los servicios prestados dentro del PAI.

Para las subvenciones concedidas en esta acción se reserva crédito en la aplicación 2311/46201 del presupuesto general de la Diputación de Ourense para el ejercicio 2019 por importe de 125.000 euros. Podrán obtener subvención los ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes de la provincia de Ourense que tengan Padres de titularidad municipal y que no estén gestionados por el Consorcio Gallego de Bienestar de la Xunta de Galicia o entidad que la sustituya.

El área de Bienestar de la Diputación de Ourense elaboró las bases del Programa BenOurense Infancia, que recoge un importante cambio al incorporar como criterios con incidente en el reparto económico la “perspectiva de reto demográfico”, haciéndose así partícipe de los acuerdos de la VI conferencia de Presidentes, celebrada el 17 de enero de 2017, donde se acordó el impulso de medidas específicas para hacer frente a los desafíos demográficos entre los que se enumeró la concreción de una Estrategia Nacional frente al reto demográfico.

Los cambios ahora propuestos encuentran su respaldo en el documento de acción elaborado por la Comisión de Despoblación de la FEMP, toda vez que la regresión demográfica se convirtió en un problema de Estado y como tal, es preciso responder desde una perspectiva de gobernanza multinivel, que en la práctica lleva la implicación de todas las administraciones públicas en todas sus frentes de acción.