• El Ayuntamiento intenta solucionar las deficiencias de las instalaciones, que gestiona una empresa privada

Entrada a las piscinas municipales de Vilamartín

 

El Ayuntamiento de Vilamartín está intentando solucionar un problema sanitario y de seguridad de las instalaciones de las piscinas municipales, situadas en el entorno de O Bañadoiro, para que estas se puedan abrir al público con todas las garantías para los usuarios. La entidad municipal, a pesar de tener las instalaciones cedidas la una empresa privada, es la responsable ante un problema sanitario o de salud de sus vecinos en el uso de las piscinas. Esto ha provocado el aplazamiento de la apertura para que se solucionen los problemas que ya se detectaron en uno informe emitido por la jefatura provincial de Sanidad el año pasado, concretamente el 13 de septiembre de 2016. En ese informe se indicaba que esas instalaciones tienen un problema grave de ausencia de cloro en el agua del vaso mayor y también en el de los niños, además de deficiencias estructurales en las orillas de la piscina que ya provocaron caídas el año pasado.

Las piscinas se encuentran en el entorno de O Bañadoiro

 

Las dos citadas deficiencias y otros temas, que están definidos por contrato de concesión, que finaliza en marzo del 2018, no se pudieron comprobar si ya están solucionados o no desde el año pasado. Y es que la semana pasada un técnico del Ayuntamiento no pudo acceder a las instalaciones, por negativa de la empresa concesionaria, para realizar un informe de cumplimiento de las peticiones realizadas por Sanidad.

En el informe de Sanidad se indica que entre las deficiencias a solucionar para poder volver a abrir están:
1.- Ausencia de cloro en el agua de las instalaciones
2.- Ausencia de clorador en el vaso Infantil
3.- Deficiencias estructurales en las zonas perimetrales de los vasos. Tiene que haber aplicado un material antideslizante. Además de tener problemas en los aseos y duchas
4.- Desperfectos en la zona de cierre de la zona infantil

Tal y como solicita Sanidad antes de la apertura de las instalaciones al público, el Ayuntamiento debe remitir con antelación y por escrito un informe con todos los problemas solucionados. Desde septiembre del 2016, están notificadas todas las deficiencias para poder solucionarlas.

Para el Ayuntamiento es prioridad velar por la salud y seguridad de los usuarios. El alcalde, Enrique Álvarez Barreiro, y los miembros del equipo de gobierno, lamentan la situación de la que no son responsables y esperan que la empresa concesionaria solucione el problema lo antes posible.