• Luis Enrique Rodríguez Arias, en colaboración con la también historiadora María Fidalgo, ha realizado un trabajo de investigación que persigue colocar a Díaz Ferrer en el lugar que se merece dentro del mundo del arte
Luis Enrique Rodríguez Arias (izquierda) y el pintor Jesús Díaz Ferrer

Luis Enrique Rodríguez Arias (izquierda) y el pintor Jesús Díaz Ferrer

Luis Enrique Rodríguez Arías, historiador del arte y artista de O Barco de Valdeorras, y persona muy implicada en la villa con todo tipo de iniciativas culturales, está realizando un trabajo de investigación sobre un pintor y escultor oriundo de O Barco, desconocido para la mayoría de  los vecinos de la localidad y el resto de Galicia, pero de carácter universal, teniendo en cuenta la calidad de su obra y que muchos de sus trabajos estuvieron en las galerías y casas de subastas más importantes de Europa. Se trata de Jesús Díaz Ferrer, nacido el 22 de mayo de 1922 en la villa barquense, y que hoy, a sus 93 años, reside en Teruel, después de haber vivido en Madrid (se fue a los 17 años de O Barco) y, sobre todo, Francia.

Luis Enrique Rodríguez Arias, historiador y artista de O Barco

Luis Enrique Rodríguez Arias, historiador y artista de O Barco

 

Luis Enrique Rodríguez Arias descubrió  por azar la obra de Díaz Ferrer en la década de los años 80, en una exposición en el Hostal de los Reyes Católicos de Santiago de Compostela,  en la que se mostraban cuadros de los más grandes como Picasso, Miró y Dalí, entre otros. Fue una sorpresa inesperada que le suscitó una curiosidad y empatía viva durante los últimos años  y que le llevó a realizar una investigación que se hizo más profunda cuando nace internet, una herramienta que le permitió ahondar en la figura del artista barquense.

El año pasado viajó a Teruel para conocerlo, una experiencia única que guarda con mucho cariño y de la que obtuvo información de primera mano, la del propio autor, para recopilar aspectos de su obra. “Es  un artista plástico, entregado al cien por cien a su profesión.  Fue pionero en usar las pinturas acrílicas. Siempre le gustó experimentar con materiales nuevos. De hecho,  incluso realizó piezas de orfebrería y diseñó sus propios instrumentos de música, como guitarras  y flautas  con diversas formas, que suenan y que sabe tocar”, apunta Luis Enrique Rodríguez.

Obra de Jesús Díaz Ferrer

Obra de Jesús Díaz Ferrer

Para el historiador barquense, el momento más emotivo fue al conocer a Díaz Ferrer, quien compartió con él sus recuerdos de  infancia, juventud, y también de espacios de la villa como la Plaza, donde el padre de Díaz Ferrer tenía una barbería: “tiene una memoria prodigiosa y recordaba muchos pasajes, momentos  y personas de la historia de O Barco”, detalla Luis Enrique Rodríguez.

El objetivo de Luis Enrique Rodríguez es dar a conocer la figura del pintor y escultor barquense, que ocupe el lugar que se merece y pase a formar parte de la Historia del Arte en Galicia, incluso en los libros de texto y  enciclopedias. “Se trata de recobrar su figura por justicia, con un trabajo muy riguroso”, dice Rodríguez Arias.

Pero en esta travesía . Luis Enrique Rodríguez no está solo. Cuenta con la colaboración de María Fidalgo,  Doctora en Historia, investigadora y crítica de Arte, que vivió hace años en O Barco y que hoy reside en Sevilla, una profesional con la que pretende publicar un libro o trabajo sobre la figura de Jesús Díaz Ferrer.

María Fidalgo Casares, doctora en Historia

María Fidalgo Casares, doctora en Historia

 

María Fidalgo relata que “Jesús Díaz podría incardinarse en el Surrealismo Expresionista,  del que en Galicia hubo muy poco. Y se le puede calificar de artista universal, de la talla de los grandes, que vivió siempre de su obra,  pionero, catalizador de todas las vanguardias, que nunca olvidó a O Barco ni sus raíces, pues incluso llegó a pintar a vecinos de la localidad”.  Además,  Fidalgo ensalza el trabajo desarrollado por Luis Enríque Rodríguez ya que “lo hace simplemente por amor a la pintura, a su pueblo y con una pasión que busca dar a conocer, desinteresadamente,  a un autor completamente desconocido pero que  es grande y que debe ser incorporado a la Historia del Arte”.