• Las obras del “muro del olivar” suscitaron curiosidad entre los visitantes

A la puerta del Santuario

 

La Semana Santa en el Santuario da Virxe de As Ermidas, en el municipio de O Bolo, volvió a convertirse en una de las más multitudinarias de la provincia de Ourense con cientos de fieles procedentes de toda la geografía gallega y española. Un año más, las singularidades de su Vía Crucis, el Desenclavo y las procesiones  religiosas aglutinaron a cientos de fieles, además de turistas dispuestos a conocer las reliquias de esta majestuoso templo y  su entorno.

Costaleras con la Virgen en la procesión de La Soledad en el Santuario de As Ermidas

 

Una de las primeras impresiones de los visitantes nada más llegar al Santuario es la belleza del mismo. Después, la reacción es asomarse al “balcón” de sus muros para contemplar las bellas estampas del paisaje que depara.  En esta ocasión, suscitó curiosidad entre los foráneos, las máquinas y obras que se están desarrollando en la base de una de las laderas.

Entrando al santuario

 

Y es que, en este momento,  está en plena ejecución mejoras para la  recuperación del “muro del olivar”, con el fin de  reforzar la sujeción y conservación del entorno. No hay que olvidar que el Santuario de As Ermidas, declarado Bien de Interés Cultural en 2008, se erige en plena roca,  de modo que excavado en la montaña.

Los fieles

 

Las obras son acometidas por la Dirección de Patrimonio Cultural, de la Consellería de Cultura, con una inversión que asciende a 175.307 euros.

Procesion de la Soledad

 

Eso sí, estas obras no deslucieron en modo alguno los actos de la Semana Santa ya que no afectan al edificio, simplemente suscitaron interés entre los visitantes.

Procesión

 

Se acaba la Semana Santa pero las visitas al entorno prosiguen, ya que se registran durante todo el año.

 

  • Las obras:

Imagen de las obras desde el muro del entorno del Santuario

 

Obras en la base de la ladera del Santuario

 

Una excavadora al fondo