• La Xunta mantiene su compromiso en la ayuda a los ayuntamientos afectados por los temporales de principios de año
  • La Xunta habilitó desde el inicio una partida extraordinaria de ayudas por importe de 2 millones de euros, que supone un tercio del montante total
Malecón de O Barco de Valdeorras durante los temporales de primeros de año

Malecón de O Barco de Valdeorras durante los temporales de primeros de año

 

El director general de Administración Local, José Alberto Pazos Couñago, el de la Agencia Gallega de Infraestructuras, Francisco Menéndez, y el gerente de Augas de Galicia, Roberto Rodríguez, mantuvieron una reunión con representantes de las Diputaciones, Fegamp y Delegación del Gobierno, para tratar la dotación de ayudas a ayuntamientos afectados por los temporales de principios de año.

La Xunta, desde el primer momento, mostró su voluntad para colaborar, junto con otras administraciones, en la financiación de las actuaciones precisas para reparar los daños ocasionados por el temporal. El Ejecutivo gallego se comprometió al pago de hasta un tercio de montante total de cada actuación.

En la reunión celebrada, el Gobierno gallego lamentó que una de las Diputaciones se niegue ahora a colaborar en la financiación. Las Diputaciones de A Coruña y Ourense se muestran favorables a una colaboración coordinada en pro de los ayuntamientos afectados y la Diputación de Lugo contempla la posibilidad de colaborar cuando se produzca un cambio en los criterios establecidos para determinar las zonas de actuaciones preferentes. Por su parte, la Diputación de Pontevedra se negó a asumir ningún compromiso en esta materia, a pesar de los deberes legales que le corresponden en la asistencia económica a ayuntamientos, especialmente a los de menor tamaño.

Las peticiones de ayudas de los ayuntamientos fueron discriminadas con criterios objetivos, basados en los datos meteorológicos registrados. Se pidió a Meteogalicia el cálculo de los períodos de lluvia más intensos en cada ayuntamiento entre lo 25 de diciembre de 2015 y el 15 de febrero de 2016, para ver se habían llegado a lo que se considera alerta naranja por fenómeno meteorológico adverso, que es un acumulado de 80 l/m2 de lluvia en 12 horas.

Para formalizar esta ayuda, los ayuntamientos tenían que certificar que se trata de actuaciones de reparación o relevos de infraestructuras y equipaciones de competencia municipal y que los daños se produjeron directamente por el fenómenos meteorológicos producidos en el período entre lo 25 de diciembre de 2015 y el 15 de febrero de 2016.

Asimismo, los ayuntamientos también tenían que certificar que, con anterioridad la ese período, las infraestructuras y equipaciones estaban en servicio y en un acomodado estado de conservación y que las actuaciones que se han solicitado se corresponden con el imprescindible para recuperar la funcionalidad de la infraestructura.

El pasado 26 de febrero, el vicepresidente y la conselleira de Infraestructuras y Vivienda se reunieron con el delegado del Gobierno en Galicia y el presidente de la Fegamp para abordar por primera vez los daños ocasionados por los temporales de enero y febrero de este año.

Como resultado de esa reunión se le pidió a los ayuntamientos afectados que, a través de la Fegamp, remitieran la relación de las obras más urgentes que, por su inaplazabilidad y carácter urgente, y la falta de los recursos de los ayuntamientos afectados, hacían imprescindible a ayuda de otras administraciones. Tras el análisis pormenorizado de la documentación recibida, se concluyó que un total de 24 ayuntamientos gallegos registraron daños producidos en bienes de titularidad municipal por precipitaciones de naturaleza extraordinaria de principios de año.

En concreto, fueron los ayuntamientos de A Baña, Boimorto, Boiro, Dodro, Lousame, Mazaricos, Negreira, Outes y Santa Comba, en la provincia de A Coruña; A Cañiza, Arbo, Caldas de Reis, Cerdedo, Creciente, A Estrada, Forcarei, Fornelos de Montes, A Lama, Mondariz; Mos, Ponte Caldelas, Ponteareas y Valga, en la provincia de Pontevedra; y Avión en la de Ourense. Además de estos ayuntamientos, que responden al criterio de pluviometría, también se están evaluando otros por desbordamiento de ríos.