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Los socialistas de Fabero achacan a “un alcalde que no se preocupa de nada” el estado “deteriorado y triste” que presenta el municipio “este verano más que nunca”.

El Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Fabero lamenta la imagen de municipio “deteriorado y triste” que a su juicio presenta el municipio “este verano más que nunca” por el “total abandono” al que el alcalde somete a asuntos tan importantes como la limpieza viaria o el mantenimiento de árboles, plantas, flores y jardines en general, un mantenimiento que “brilla por su ausencia”.

La portavoz municipal, Ma Paz Martínez, achaca de manera directa a “un alcalde que no se preocupa de nada” la “situación real de abandono que puede comprobar cualquier vecino y visitante de Fabero”.

En concreto, además de la “suciedad generalizada” por la práctica totalidad de las calles, lamenta “que estén dejando morir a los árboles” por un cúmulo de problemas que, además de alguna enfermedad “que el equipo de gobierno no está tratando”, se debe a falta de riego y labores de poda. Además, en puntos muy visibles como la calle Principal o el entorno de la Cruz Roja, entre otros.

También añade que todos los jardines están visiblemente deteriorados, secos, y especialmente dejadas están plantas y flores “que hasta 2011 daban otra imagen mucho más alegre y cuidada”.

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“Nuestros ciudadanos no pueden disfrutar en estas condiciones de las zonas de sombra y los espacios públicos”, denuncia, “un ejemplo más de la absoluta falta de preocupación” del equipo de Gobierno del PP y el Mass con el alcalde a la cabeza. Y eso está pasando factura al ambiente general de la localidad y el municipio, añade la portavoz, pasando factura a la gente, que se ve “más triste y aburrida” y a un turismo que se encuentra con “una imagen lamentable donde antes había un aspecto inmejorable”.

Esta “desidia permanente” se suma a otros proyectos, como el recientemente denunciado abandono total del camping de Lillo, donde el regidor ha echado a perder las inversiones y mejoras realizadas, además de no aprovechar este recurso para la mejora de la economía local, dejando que ese camping sea por tercer verano consecutivo codiciado objeto “todo tipo de asaltos, desvalijado y destrozado por los cacos”.