• La Xunta abre el plazo, hasta el 26 de marzo,  de una nueva línea de ayudas para mejorar las condiciones ambientales y laborales de las explotaciones mineras

Cantera de pizarra al fondo, en el municipio de Carballeda de Valdeorras

 

La Xunta abre  el plazo de solicitud para optar a la nueva línea de ayudas para mejorar las condiciones ambientales y laborales de las explotaciones mineras de la Comunidad gallega (buena parte de ellas ubicadas en Valdeorras), tras su publicación  en el Diario Oficial de Galicia (DOG).  Los apoyos, dirigidos a empresas del sector para luchar contra el incidente del polvo minero, movilizarán cerca de 6 millones de euros.

La convocatoria, a la que se destinarán tres millones de euros y que será de concurrencia competitiva, tiene como objetivo favorecer la aplicación de tecnologías novedosas e implantar las mejores técnicas disponibles contra el polvo, habida cuenta su influjo tanto en el entorno como en la salud de los trabajadores.

De este modo, se trata de promover el desarrollo sostenible de este sector que constituye un importante motor económico para las zonas de Galicia donde se lleva a cabo esta actividad de importante impacto socioeconómico.

En los últimos años, la Xunta invirtió cerca de dos millones de euros en estudios y proyectos de investigación para determinar los principales focos de emisión y los puestos de trabajo con mayor riesgo de exposición dentro de los distintos subsectores mineros y procesos productivos; así como el desarrollo innovador de maquinaria, equipos, instalaciones y sistemas que permiten minimizar la emisión de polvo o la exposición de los trabajadores.

Este trabajo culmina en la convocatoria de esta nueva línea de ayudas. Los interesados podrán presentar su solicitud hasta el 26 de marzo y optar a estos incentivos que contarán con dos objetivos. Por una parte, se dirigirá a inversiones para la mejora de la calidad del ambiente atmosférico mediante la reducción de emisiones de polvo en las 253 explotaciones mineras activas. En este caso, se destinará 1,5 millones de euros, con ayudas máximas de 300.000 euros y se valorarán aspectos como el tipo de problemática a resolver y la tecnología a aplicar por el sistema de control y emisiones; el incremento del nivel de protección ambiental sobre las normas europeas; o la optimización de las inversiones a realizar. Mientras que el segundo objetivo está destinado a actuaciones a la reducción de la exposición al polvo de los trabajadores, con ayudas de hasta un máximo de 200.000 euros. En este caso, se valorarán el tipo de inversión, el grado de exposición del puesto de trabajo, el porcentaje de trabajadores del centro beneficiados con la actuación y el tipo de empresa.

 En todas las actuaciones de esta orden de ayudas, obtendrán más puntuación los solicitantes que sean una pequeña empresa o micropyme. Con esta nueva medida, la Xunta vuelve a demostrar su compromiso con una minería segura y sostenible capaz de generar valor y empleo en la Comunidad y que actualmente representa el 1% del PIB y que genera 5.000 empleos. Se suma a medidas como las adoptadas en la nueva Ley de implantación empresarial, que viene a reforzar todas las garantías legales existentes, aportando seguridad y transparencia al propietario de los terrenos y blindando el contorno en  busca de proyectos que aspiren a la excelencia medioambiental.

El propio sector minero prevé que, gracias a la entrada en vigor de este nuevo marco normativo, podrá generar 800 nuevos puestos de trabajo y aumentar un 21% su aportación al PIB gallego.