hotel Sol y Nieve de Sierra NevadaCuando hubo que realizar las reformas en el lujoso Meliá Sol y Nieve de Sierra Nevada se eligió la pizarra de Valdeorras y el tiempo confirmó el acierto de aquella decisión.

El lujoso hotel Meliá Sol y Nieve de Sierra Nevada, optó por poner en sus cubiertas pizarra de Valdeorras. Este hotel de arquitectura exclusiva, se encuentra ubicado en la entrada de Prado Llano, emergiendo con su figura de forma espectacular.

Tanto desde la empresa de construcción,  Cumalsa S.L., como desde los propietarios, se habían valorado diferentes opciones tanto para conseguir la exclusividad del edificio como la de los acabados exteriores que hicieran mérito a la lujosa construcción y tras muchas pruebas se decantaron por la pizarra de Valdeorras , ya que no solo era un elemento excelente en materia de decoración sino que además es un material perfecto para protección, teniendo en cuenta las condiciones climáticas que ibaa a sufrir este lujoso hotel de la cadena Meliá.

Desde la empresa que instalara la cubierta, Manuel Alvarez Sandez, Director de Cumalsa S.L., indica que ‘la originalidad de su diseño contribuyó poco a favorecer la funcionalidad final de los materiales de acabado, pues nos encontramos ante superficies curvas. Otro dato más,  las zonas cubiertas de fachada y cubierta eran inaccesibles, lo que obligaba a asegurarse de que los materiales a emplear, por su naturaleza ofrecieran garantías de estabilidad contrastadas con el añadido de que la instalación había de ser efectiva’. Fue clave esto último para ser elegida la pizarra de Valdeorras como material para las cubiertas.

‘El material tienía que responder pues se iba a enfrentar a situaciones extremas, pero se buscaba algo más, que cumpliera la función de proteger el edificio y no desvirtúra su estética. Es lo que damos en llamar los amantes de la pizarra: funcionalidad, seguridad y estética, prevaleciendo la funcionalidad’.

 

original

 

Se realizaron diferentes ensayos con varios tamaños de pizarra y al final se decantaron por piezas de 60×30 cm. lógicamente de tamaño y peso significativo, por lo que hubo que pensar también el soporte, ‘pues estábamos ante un paramento plenamente aplomado y la fuerza de gravedad no tiene impedimentos’.

Todo esto significó de un minucioso diseño de soporte que curiosamente permitoiera la absoluta ventilación de los paramentos y además se consiguió que la pizarra cumpliese la principal función de no dejar pasa agua al interior.

En el corazón de Sierra nevada, como dando la bienvenida a las multitudes que temporada tras temporada acuden al magnífico lugar, la pizarra permanece  ahí, inalterable, resistiendo, dejándose admirar año tras año tras su remodelación en 2008.