Belén de Miguel

Sí, ¿para qué sirve un decorador, diseñador de interiores, arquitecto de interiores, interiorista o cualquier otro término con el que nos podamos definir?

Por cierto he usado tantas definiciones porque estoy segura de que todas representan lo mismo aunque haya profesionales empeñados en atribuirles funciones diferentes. Para mi no es más que una cuestión semántica.  Yo misma me presento como decoradora y en mis tarjetas utilizo el término interiorista. Para mi sería lo mismo que crear un debate para defender que médico y doctor no son lo mismo.

Así que a partir de ahora haré artículos sobre decoración, interiorismo, diseño o como queráis llamarlo porque lo importante es que todos sabremos de que va.

Una vez aclarado el tema de las definiciones pasaré a hablar de las atribuciones.

¿Para qué vale un decorador?, yo he escuchado alguna que otra vez esa pregunta, desde luego tengo clarísimo  para que valemos y aporto documentación gráfica para certificarlo.

Esta imagen corresponde al baño de una vivienda de segunda mano con una antigüedad de algo más de 40 años.

Esta imagen corresponde al baño de una vivienda de segunda mano con una antigüedad de algo más de 40 años.

 

El estado del baño una vez reformado y ajustado a las necesidades del cliente.

El estado del baño una vez reformado y ajustado a las necesidades del cliente.

 

Esta imagen pertenece a la misma vivienda que las imágenes anteriores, este dormitorio formará parte del dormitorio principal una vez reformado.

Esta imagen pertenece a la misma vivienda que las imágenes anteriores, este dormitorio formará parte del dormitorio principal una vez reformado.

 

Estado reformado de la zona anterior. El cabecero es una pieza muy especial en roble barnizado y representa un nido es más una escultura que un mueble. Los clientes eran una pareja joven que se iban a casar y eran como unos gorrioncitos enamorados y este cabecero fue ideal para ellos.

Estado reformado de la zona anterior. El cabecero es una pieza muy especial en roble barnizado y representa un nido es más una escultura que un mueble. Los clientes eran una pareja joven que se iban a casar y eran como unos gorrioncitos enamorados y este cabecero fue ideal para ellos.

 

 

Debo reconocer que me resulta agradable informar para todo lo que vale mi profesión.

Pocas, muy pocas veces me he equivocado al asegurar que tipo de profesional a liderado el aspecto funcional y estético, bien sea el maestro albañil; profesional muy cualificado para temas de albañilería pero nada recomendable para aspectos estéticos, también está la cuñada remona que con echar un vistazo a cuatro revistas de decoración (de esas que incluyen la opinión del propietario y recetas de cocina para una cena con compañeros de la oficina) cree poseer todos los principios necesarios para desarrollar un interior resultón y muy chic (o punch como me dijeron hace poco), el marido manitas y “apañao” y el asceta que ha bajado de los cielos para asesorarnos.

No quiero decir con esto que los decoradores seamos seres infalibles al margen de cometer errores, no, no pero hay!!! qué maravilla ese baño creación de un decorador, o la cocina con comedor, o el mueble…o ese piso de segunda mano horroroso que después de la reforma pensada y creada por un profesional queda como Versalles…en fin…y entonces llega él/la de turno y te dice: “pues sí, al final debo reconocer que le dais un algo diferente”.

“Un algo diferente” es lo que pasa cuando dejas en manos de la persona adecuada el trabajo que le corresponde y sino cuando me duela una muela iré al barbero y os contaré.

No tengáis miedo a honorarios estratosféricos, son leyendas urbanas, tendréis un trato personalizado y el resultado será un traje a medida de vuestro negocio, casa, mueble o lo que surja.

Así que como si fuéramos una fruta de verano ¡¡¡CONSUME DECORADORES, buenos todo el año!!!!

 

Armario castillo-princesas para una gemelitas la mar de “princesas”.

Armario castillo-princesas para una gemelitas la mar de “princesas”.

 

Módulo a juego con el armario Princesas.

Módulo a juego con el armario Princesas.