• La Xunta y la Fegamp acuerdan incrementar su colaboración para avanzar en la ordenación de las viviendas de uso turístico
  • Los ayuntamientos contarán con directrices comunes para ejercer sus competencias en esta tipología de alojamiento ya regulada con eficacia en Galicia
  • El conselleiro de Cultura y Turismo avanza que el Gobierno gallego desarrollará herramientas para medir con mayor exactitud el alcance de esta modalidad
  • Se estudiarán, además, mecanismos que permitan seguir facilitando a los usuarios la correcta identificación de la oferta disponible con las máximas garantías
  • Román Rodríguez reclama al Gobierno central el establecimiento de un marco estatal que permita armonizar la labor de las comunidades autónomas

 

La Xunta de Galicia y la Federación Gallega de Municipios y Provincias (Fegamp) acordaron ayer avanzar en la elaboración de unas directrices comunes para que los ayuntamientos gallegos puedan ejercer de una manera efectiva sus competencias en la ordenación de las viviendas de uso turístico. Así lo anunciaron el conselleiro de Cultura y Turismo, Román Rodríguez, y el presidente de la Fegamp, Alfredo García, tras una reunión en la que también participó la directora de Agencia Turismo de Galicia, Nava Castro, y en la que todos coincidieron en la importancia de seguir colaborando en la ordenación de esta tipología de alojamiento, regulada con eficacia en Galicia desde 2017.

El titular de Turismo del Gobierno autonómico subrayó que estas directrices comunes facilitarán el ejercicio de las competencias que las entidades locales tienen en relación con esta modalidad de alojamiento y entre las que figura, entre otras, la posibilidad de establecer limitaciones en lo que respecta al número máximo de viviendas de uso turístico por edificio o sector, regulando los usos a través de sus Planes Generales de Ordenación Municipal.

Además, por parte del Gobierno gallego, Román Rodríguez anunció que la Xunta ha previsto desarrollar un sistema para “medir con mayor exactitud” el alcance de esta actividad, y concretó que su departamento estudia también la puesta en marcha de mecanismos que permitan seguir facilitando a los usuarios la correcta identificación de la oferta disponible con las máximas garantías.

Publicidad y transparencia

Por una parte, la Xunta impulsará herramientas normativas orientadas a la publicidad de las viviendas de uso turístico, de manera que deban identificarse con su código de registro en las plataformas donde se promocionen o comercialicen. Con esta medida, se da un paso más en la reducción del intrusismo, frenando la oferta ilegal y ofreciendo seguridad a los clientes.

Al mismo tiempo, el Gobierno gallego promoverá la necesidad de que los propietarios suministren información referente a la ocupación, el fin de disponer de información real y fidedigna de su carga turística y por razón de seguridad y protección legal tanto del usuario como de los propios propietarios. La Xunta adopta esta decisión toda vez que a nivel estatal no se estableció hasta el momento ningún sistema oficial que permita calibrar el desarrollo de esta actividad, pues el Instituto Nacional de la Estadística (INE) no contabiliza en sus estudios y encuestas la información de este tipo de establecimientos.

9.000 viviendas de 1,6 millones

El conselleiro de Cultura y Turismo recordó que el marco legal aprobado en Galicia en el año 2017 permitió en este tiempo regular 8.845 viviendas de uso turístico, lo que supone “una pequeña parte del parque de viviendas de la Comunidad” que, según el último censo realizado por el INE, superaba los 1,6 millones de viviendas, 300.000 de ellas vacías. Con todo, recordó la necesidad de avanzar en la “cooperación interadministrativa” con el fin de seguir realizando avances en la ordenación de esta tipología, en la que los inmuebles pueden alternar en distintos momentos el uso turístico y el uso residencial.

En este sentido, Román Rodríguez aprovechó para volver a reclamar al Gobierno central el establecimiento de un marco normativo estatal que armonice la labor de las comunidades autónomas. Esto permitiría, aseguró, dotar a los distintos territorios de una mayor “seguridad jurídica” y avanzar en la unificación de criterios que permitan dar una respuesta común “a una realidad dinámica y en constante evolución”, como la que muestra este sector.

Se trata de una medida que beneficiaría tanto a los propietarios que comercializan su vivienda con un fin turístico, como a los clientes interesados en esta opción de alojamiento, un fenómeno que experimentó en los últimos años un auge a nivel internacional.

El responsable de Cultura y Turismo recordó que el Gobierno gallego lleva tiempo formulando esta demanda y lamentó que la falta de mecanismos por parte de la Administración central impida “conocer en detalle” la realidad de las viviendas de uso turístico en las distintas autonomías. De hecho, apuntó que los únicos datos sobre esta modalidad de alojamiento de lo que dispone a Ejecutivo autonómico son los que ofrece el Registro de Empresas y Actividades Turísticas (REAT), impulsado por la Xunta para dar transparencia la esta actividad y que ahora prevé ampliar con el desarrollo de nuevas herramientas.

Influencia en el sector turístico

En lo referente a la influencia de las viviendas de uso turístico dentro del sector, Román Rodríguez explicó que en Galicia “existe una correcta convivencia” con las demás tipologías de alojamiento, gracias en buena medida al reglamento puesto en marcha en el 2017. Muestra de esa convivencia son los buenos datos del sector turístico de la Comunidad en el primer semestre de este año, en el que Galicia superó por primera vez la cifra de los dos millones de viajeros y logró situarse como la autonomía española con un mayor crecimiento turístico.

Según esos datos, se registró un aumento en el volumen de viajeros en todas las tipologías de alojamiento turístico que existían previamente (hoteles, pensiones, apartamentos turísticos, campings o turismo rural), al tiempo que mejoraron su rentabilidad empresarial consiguiendo cifras históricas.